A Prison Dad Just Wanted One Hug… What Happened Next Will Break Your Heart. A prisoner finally gets to see his wife and his adorable 1-year-old baby. Separated by a glass wall, his little child reaches out for his father while the dad struggles to hold back his tears. Just when he tries to get closer to his baby, he is taken away. But then, an unexpected moment changes everything…
𝗘𝗹 𝗽𝗿𝗼𝗯𝗹𝗲𝗺𝗮 𝗻𝗼 𝘀𝗼𝗻 𝗹𝗼𝘀 𝟲𝟱 𝗺𝗶𝗹 𝗺𝗶𝗹𝗹𝗼𝗻𝗲𝘀 𝗱𝗲 𝗯𝗮𝗿𝗿𝗶𝗹𝗲𝘀 𝗱𝗲 𝗽𝗲𝘁𝗿𝗼́𝗹𝗲𝗼. 𝗘𝘀 𝗰𝗼𝗻 𝗾𝘂𝗶𝗲́𝗻 𝗹𝗼 𝗳𝗶𝗿𝗺𝗮𝗻, 𝗲𝗹 𝗰𝗮𝗹𝗱𝗼 𝗻𝗼 𝗽𝘂𝗲𝗱𝗲 𝘀𝗮𝗹𝗶𝗿 𝗺𝗮́𝘀 𝗰𝗮𝗿𝗼 𝗾𝘂𝗲 𝗹𝗮𝘀 𝗮𝗹𝗯𝗼́𝗻𝗱𝗶𝗴𝗮𝘀. 𝗘𝘀 𝗱𝗲𝗰𝗶𝗿, 𝗽𝗲𝘁𝗿𝗼𝗹𝗲𝗼 𝘀𝗶́, 𝘁𝗼𝗱𝗼 𝗲𝗹 𝗾𝘂𝗲 𝗾𝘂𝗶𝗲𝗿𝗮𝗻, 𝗿𝗲𝗰𝗼𝗻𝗼𝗰𝗶𝗺𝗶𝗲𝗻𝘁𝗼 𝗮𝗹 𝗿𝗲́𝗴𝗶𝗺𝗲𝗻, 𝗻𝗼: 👇
Hasta ahora veo que muchos no entienden el punto. El problema no es el acuerdo en sí. Casi toda Venezuela preferiría aliados comerciales como Estados Unidos, no Cuba, China, Irán o Rusia. Eso está claro. El problema es otro: no hay ninguna necesidad de que Donald Trump cierre acuerdos petroleros con la misma dictadura que sometió al país por más de 20 años.
Los venezolanos están dispuestos a garantizarle a EE.UU. todo el petróleo que necesite por 100 años o más. La única condición es que esos acuerdos se firmen con representantes legítimos del país. Trump puede conseguir lo mismo, y más, si lo hace de otra forma. Tendría el apoyo de la mayoría. Nadie está molesto por otras razones.
Muchos venezolanos siguen agradecidos con su administración porque fueron los únicos capaces de sacar a Maduro por la fuerza, algo que se pedía a gritos y los demócratas no estaban ni están dispuestos a hacerlo. Acá nadie está discutiendo ni siquiera a qué precio Delcy entregó el petróleo. Está claro que Venezuela no tiene capacidad para extraerlo con eficiencia; eso lo tienen Estados Unidos y otros países desarrollados. Y hay tanto crudo bajo tierra que alcanza para abastecer a ambos países por más de un siglo.
Lo que la mayoría teme es que el caldo salga más caro que las albóndigas: que al final el régimen se quede, se reconozca y siga sometiendo a la población.
Aquí se lucha por la libertad y la democracia en Venezuela en las buenas y en las malas, en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza, cuando el viento sopla a favor y, sobre todo, cuando nos golpea en contra.
Se lucha frente a Cuba, China, Rusia, Irán y frente a quien sea que decida sostener el autoritarismo venezolano. Se lucha cuando Trump confronta al tirano y también cuando apoya a Delcy o apuesta por darle estabilidad a su decadencia. Porque nuestra causa no depende de los cálculos de Washington, de los intereses petroleros ni de la conveniencia del momento. Más bien podemos encontrar acuerdos con su agenda sin abandonar nuestro objetivo, porque no dependemos ni siquiera de la certeza de ganar.
Se lucha por la libertad aunque no tengamos garantías de que el cambio vaya a ocurrir pronto, aunque no sepamos si vamos a verlo e incluso aunque haya momentos en los que toque esperar, entender mejor lo que está pasando, reorganizarse y seguir.
Lo importante es que la espera jamás se convierta en cinismo y que la prudencia no termine disfrazando una resignación inaceptable. Porque la clave es que los cálculos de los demás no nos hagan olvidar nuestras propias convicciones.
No me interesa demasiado cómo está tratando cada quien de acomodarse frente a los poderosos. Quiero que nosotros seamos una constante y una garantía. Porque somos la insistencia hecha gente.
Deseo que cuando algún día se revise esta historia año por año o segundo a segundo, quede claro dónde estuvimos y que hicimos todo lo que pudimos por defender lo que es justo. Que siempre mantuvimos abierta la posibilidad de tener un país distinto incluso cuando parecía improbable. Y sobre todo, que sostuvimos la esperanza cuando resultaba más fácil negociarla o abandonarla.
Porque al final, tampoco estamos pidiendo nada extraordinario. Queremos lo que le corresponde a cualquier ser humano: seguir vivos, libres y dignos.
Y mientras eso siga pendiente en Venezuela, tendremos razones para seguir luchando.
El Acuerdo Petrolero hecho por él régimen debe ser sometido a Referéndum según él artículo 71 de la Constitución que lo establece para las materias de " Especial Trascendencia Nacional" como es el caso. Basta la solicitud de un diez por ciento de los electores. Hagámoslo!
🚨 ¡BOOM! El presidente de derecha de Argentina, Javier Milei, LO CLAVA 🔥:
"El marxismo no es simplemente una teoría económica con errores técnicos. ¡Es una teoría SATÁNICA cuyos valores son la envidia, el odio y el resentimiento!". 🇦🇷
Ya que estamos en época de acuerdos, que tal si entregan Corpoelec, a alguna empresa energética mundial que se haga cargo de la inversión necesaria y nosotros podamos a corto plazo contar con un servicio eléctrico constante, sin cortes, de calidad.
Estas de acuerdo?
@RobertoSmithP No sabía que también tenías habilidades de coplero y poeta. Muy bien. Ojalá tú seas presidente por preparado e inteligente. Yo no quiero que me gobierne una "guacamaya". Las guacamayas que sigan en los balcones comiendo cambures.