Ojalá que siempre busques ser la mejor versión de ti. Que te seas fiel y te quieras. Que te tengas paciencia y confianza. Que esperes lo bueno y sientas que lo mereces. Te lo digo a ti que no me conoces y a ti que sabes quién soy.
Y como no, también me lo digo a mí.
Se ha repetido tanto el mensaje de las relaciones sanas que a día de hoy mucha gente confunde sano con perfecto. En una relación sana hay discusiones, diferencias, sufrimiento, exigencias, peticiones. Precisamente esta comunicación mantiene la calidad de la relación