Hoy han desahuciado a mi madre.
Hoy he visto cómo la comisión judicial entraba en la casa donde crecí.
La casa a la que mi madre se mudó cuando se casó.
La casa donde aprendí a caminar.
Donde celebramos cumpleaños.
Donde discutimos y nos reconciliamos.
La casa donde mi padre pasó sus últimos días de vida.
Hoy un cerrajero ha cambiado la cerradura de esa puerta.
La misma que abrí miles de veces sin imaginar que algún día ya no sería nuestra.
Hay algo profundamente frío en cómo el sistema convierte una vida entera en un trámite.
Siempre hablamos de los desahucios como cifras.
Miles al año. Decenas cada día.
Pero cuando te toca, deja de ser estadística.
Tiene recuerdos en los cajones.
Tiene marcas en la pared donde medías tu altura.
Mi madre es viuda. Jubilada.
No tiene un certificado oficial de “exclusión social”.
No aparece en ningún titular.
No cumple quizá todos los requisitos burocráticos para que el sistema la considere vulnerable.
Y, sin embargo, lo es.
Está en ese limbo donde no eres lo suficientemente pobre para que te protejan,
pero sí lo suficientemente frágil como para quedarte sin nada.
Si a mí no me hubiera ido bien, hoy estaría sin un techo.
Con la pensión embargada.
Con todo embargado.
Después de una vida entera trabajando.
¿Cómo puede ser que en un país que presume de bienestar la vivienda no sea protegida como un derecho fundamental real y efectivo?
No hablo de regalar casas.
Hablo de impedir que una persona mayor, viuda y jubilada pueda quedarse literalmente en la calle.
Hablo de entender que el hogar no es un activo financiero más.
Es el lugar donde una vida ocurre.
Yo he podido comprarle otro piso.
He podido amortiguar el golpe.
Pero eso no convierte el sistema en justo.
Solo convierte mi historia en una excepción afortunada.
Porque la diferencia entre estar protegido y estar en la calle no debería depender de si tu hijo ha tenido éxito.
Debería depender de si somos una sociedad que entiende que hay mínimos que no se negocian.
Hoy no solo han cambiado una cerradura.
Han confirmado que el derecho a la vivienda sigue siendo papel mojado cuando deja de cuadrar en una hoja de cálculo.
Y mientras eso siga siendo así, seguiremos llamando “normal” a algo que, si lo miramos de frente, es profundamente inhumano.
En cumplimiento de la sentencia dictada por el Juzgado de 1ª Instancia nº 46 de Madrid, Procedimiento Ordinario 249.1.2º nº 865/2021, publico el encabezamiento y fallo de la misma, y rectifico las manifestaciones realizadas sobre D. José Luis Ábalos Meco al haberse declarado judicialmente que vulneré su derecho al honor con infundios al asegurar que pagaba prostitutas, colocaba a los suyos en empresas públicas, y blanqueaba con Fiadelso. Asimismo, procedo a eliminar el contenido objeto de condena:
En cumplimiento de la sentencia dictada por el Juzgado de 1ª Instancia nº 46 de Madrid, Procedimiento Ordinario 249.1.2º nº 865/2021, publico el encabezamiento y fallo de la misma, y rectifico las manifestaciones realizadas sobre D. José Luis Ábalos Meco al haberse declarado judicialmente que vulneré su derecho al honor con infundios al asegurar que pagaba prostitutas, colocaba a los suyos en empresas públicas, y blanqueaba con Fiadelso. Asimismo, procedo a eliminar el contenido objeto de condena:
Tengo 35 años y cancer de mama metastásico, un caso raro, menos del 1% de tumores de mama son como el mío y hay poca documentación sobre ello.
Por eso me gustaría encontrar personas que se dediquen a esto y que quieran investigar con mi caso. Twitter haz tu magia
En la Tierra solo quedan 50 ballenas de Rice. Habitan todas en el Golfo de México. Los científicos del gobierno avisaron en 2025 que la extracción de petróleo y gas las llevaría a la extinción. Pero hoy Trump eliminó todas las protecciones entre las petroleras y su muerte
En la Tierra solo quedan 50 ballenas de Rice. Habitan todas en el Golfo de México. Los científicos del gobierno avisaron en 2025 que la extracción de petróleo y gas las llevaría a la extinción. Pero hoy Trump eliminó todas las protecciones entre las petroleras y su muerte
@iguardans No sé... ¿Queremos toda la porquería de peleas por las butacas también para la jefatura del estado? Que es que tenemos unos partidos que dan vergüenza, por no personalizar en nadie.
No puedo evitar imaginar cómo sería el debate en redes en 1941-43.
“Sí, hay alemanes en París, pero Pétain ha sido responsable. Hay que ser realista”.
“Qué pesaditos estáis con eso de los ataques a judíos. Coñazo de monotema. Si les criticas es porque prefieres a Stalin”