A mí me encanta invitar. Ojalá tuviera más plata para poder pagar siempre y decir: "Pidan lo que quieran". Me hace feliz compartir la mesa con la gente que quiero.
podemos hablar de la estafa y lo caros que son los sanguchitos de miga, son un poco de pan y fiambre y te los venden a un precio como si el mismísimo lionel messi los hubiera bautizado con un beso