— ¿Digital? Sé lo que es un circo pero lo demás no... aún así... ¿Por qué coño te atraparon en un circo? ¿Qué ibas? ¿De mono? — parece un borde, pero es una pregunta genuina.
A ver lo que hace, está aprendiendo nuevas técnicas de tortur—.
— Ché... ¿Te han dicho alguna vez que eres un quejica? — preguntó, enfurruñado, mientras extendía los brazos hacia él.
Sí quiere puede hacerlo pero ojo. No mucho que le dará la caloringa.
— ¿De casualidad no te habrás escapado de una casa de locos? Porque tiene pinta que no estás muy bien de la cabeza — es que no sabe genuinamente como tomarlo, en general.
— Entiendo... no preguntaré más — no se va a meter donde no le llama y duda mucho que vaya a contestar a cualquier pregunta que realice si es sincero.
— Mh... por el momento.
¿Y cómo plantea vengarse, eh—?
Una mueca de desagrado realizó tras el comentario. ¿Cómo que especialistas que ver?
— ¿Hah? No digas chorradas... ¿Que quieres? ¿Que te dé un abrazo en su lugar o qué? — una de sus cejas alzó.
— ¿Y entonces por qué coño sales ahora ...? Sigue dando grima — aún le sigue mirando de aquella manera, pero ahora le ha escaneado con la mirada, de arriba abajo.
— ¿Se van a quedar viéndote todos por intentar nadar? — es duda genuina, en plan, si no hablan por qué le miraría...
— Sí... me voy a quedar aquí. Se está mucho mejor. Eso de seguro.
— Mentira... te recordaría con esas pintas que llevas — a este punto, se lo puede tomar como cumplido o insulto, como él desee. — .... eso da grima...
Se ha apartado a un lado, con cara de disgusta. Él mirando a Jax:
Mientras hablaba, el azabache se fue acercando al tuerto, con bastante tranquilidad pese a su bordearía. Una vez cerca, le dió un rodillazo en el trasero, suave (no).
— ¿Y a ti tanto te cuesta avisar antes de desaparecer, conejo? Que no me entere yo que te largas otra vez o ›
— Tú dales unos minutos a ver si la paz dura mucho o no... — se encogió de hombros. — Con calor pero bien. ¿Tú cómo llevas el trabajo y demás, Zhongli?
— ¿Te da vergüenza que miren los demás? — cuestionó, antes de negar con la cabeza repetidas veces. — No, yo no hago ese tipo de actividades.
La verdad es que.... no sabe nadar..
— No... y menos cuando son... escandalosos —las cosas como son, no pretende engañar a nadie.
Tampoco es que crea que Hikaru pueda creer que es lo contrario a lo que parece.
— ¿Pretendías bañarte o algo así?
— Ché, ya vale. Ya te he visto; deja de hacer eso — tras dirigirle la palabra al tuerto un tanto borde, giró la cabeza, como si quisiera huir en ese mismo momento.