No me cansaré de decirlo. Evita hablar de tu relación, de tu trabajo, de tus proyectos, de tus finanzas. Si todo va bien, solo agradece a Dios. No des pistas a tus enemigos. No todo el que te escucha le importas, solo está recogiendo información. Cuídate de la envidia.
nada como ir a la casa de tu mamá y comer comida hecha por tu mamá y escuchar hablar a tu mamá y que tu mamá te abrace y te escuche mientras te acomoda el pelo
Todo se resumen en quien llamas cuando sales del médico, cuando terminas ese examen, cuando te pasa algo bueno, cuando te ocurre una anécdota divertida o cuando necesitas hablar.