Ferrari no sabe lo que tiene con Leclerc como piloto. Está en el podio mientras su compañero de equipo está por detrás de un Sauber.
Siempre lo diré, Ferrari no merece tanto talento en su asiento. Porque es el único que sostiene la escudería.
Un equipo que le devolvió la sonrisa a Fernando luego de 10 años merece un poco de respeto, o por lo menos, paciencia.
Tampoco hay que dormirse, si para final de temporada o inicios de la próxima no hay resultados reales y consistentes habrá que preocuparse.
No voy a salir a matar a Aston Martin, por lo menos esta temporada.
Siempre se supo que es un proyecto a medio-largo plazo. Los podios son un regalo que han caído del cielo, agradecer, agachar cabeza y seguir.
No es conformismo, sino que es ver la realidad.