Después de ver a Ubeimar viajar y ganarse tantos premios me da mucha alegría ver que ayer Alison y Rebeca (Daniela y Yurlady en Un Poeta) recibieron el reconocimiento que también se merecen ❤️🧡💛💚
Conquistar mujeres
Por: @GouffrayMaria
Recientemente tuve la oportunidad de conocer el mundo de los hombres cuarentones de la élite bogotana. Fue como entrar en la machósfera. Muchos de ellos tienen esposa, hijos e hijas, pero no ven a la esposa como una igual. Los que sí son sus iguales son los otros hombres, los amigos: con ellos comparten espacios e intereses y tienen conversaciones significativas. Hacen deporte juntos (entre más arduo y difícil sea para las mujeres: mejor, por lo eligen enduro, motocross, fútbol masculino y similares), viajan, se ríen, planean, se quieren, se valoran. Lo más importante para estos hombres, aquello de lo que depende su identidad y su autoestima, es la opinión de sus amigotes, con quienes, además, se comparan y compiten permanentemente.
¿La esposa?
Es difícil saber a ciencia cierta qué significado tiene… Sin duda no es la persona que despierta su locura y pasión, de ahí el dicho (que también escuché por primera vez entre este grupo selecto de machos): “el que no consigue con quién, se acuesta con la esposa”. Tampoco es una amiga: con ella no comparten conversaciones interesantes, poco les importa su opinión sobre temas variados, y claro: no hacen deporte juntos (cosa que, para ellos, es importantísimo). Creería que la esposa cumple el rol de brindarles estabilidad: es un lugar seguro a dónde llegar, un espacio de acogida, cuidado y sobretodo, ese dispositivo que garantiza su reproducción y el cuidado de su prole.
¿Y qué hay de las otras mujeres? Amigas, naturalmente, no son. Son su eterno objeto de deseo… o sus amantes. Como bien decía uno de los que conocí: “yo no tengo amigas, porque a mis amigas me las como”.
Como cabe esperar, la fidelidad no es un problema. Lo natural, lo que se espera de ellos, es que salgan de fiesta, conozcan, disfruten y se acuesten con varias “chicas, chicas, chicas”. El ritual consiste en salir con los amigotes en busca de, lo que ellos llaman “culos”. A los amigos de la fiesta les llaman “wingmans”: son una ayuda necesaria y eficaz para conquistar “culitos” o “culos” (a secas, ambos términos son frecuentes en las conversaciones). Ah, cabe aclarar que las amantes también deben tener cierto estatus y frecuentar restaurantes y bares específicos, nunca “Salvaje”, pues, como le escuché decir a alguno de ellos: “allí la comida es mala, cara, y sólo hay putas”.
Carne.
Cacería.
La desvalorización de la mujer es radical. Impresionante. Yo, que crecí en una casa machista y me independicé cuando aún era estudiante porque me hastié de la violencia, quedé impactada. Eso es mucho decir.
Carne.
Cuando estos hombres están solteros, conquistan: en las primeras citas muestran una cortesía extrema. En realidad se trata de una cacería.
La planta carnívora seduce a la mosca con ofrendas y olores magníficos.
Es un juego de poder movido por el deseo de posesión. Y no me refiero a la posesión carnal, eso es lo de menos, total, el mundo es de ellos, el banquete de chicas, chicas, chicas, es inagotable. Estos hombres buscan, casi de forma desesperada, poseer a la novia respetable o a la esposa: aquel espacio seguro que ha de garantizar su confort. El juego de la conquista es tan solo eso: un juego, una ficción, y por lo mismo, dura poco tiempo. En la medida en que no hay una valoración real de la mujer (¿será que nos considerarán personas?) no existe un interés genuino en ser amable, brindar cariño, atención y cuidado en el largo plazo, de trabajar, con y para la otra persona. Con el tiempo todo cambia. El sexo, que al principio es fantástico y frecuente, se vuelve simple y soso. El interés por conversar y conocer el mundo de la otra persona disminuye. Las atenciones y el trato cuidadoso desparecen. Las salidas a bailar, el erotismo, e incluso el ritual de la fiesta, merma. El hombre ennoviado o casado sale de fiesta sólo con sus amigotes y llega a horas de la madrugada, bebido.
Este es el hombre que ya no encuentra una razón para esforzarse. Después de todo, ella ya es “novia” y pinta pa’ esposa: ha sido conquistada.
“les pido que no se les olvide la gente que sigue sin casa mientras el alcalde persigue zapatos en los cables… en cali solo el pueblo salva al pueblo” con una camiseta de thomas sankara y FRENTE A LA PRIMERA DAMA 🚬🚬 me lo están dando todo los macondo
Lula como candidato dio muchas lecciones que por estos lados deberían aprender.
- dar la cara.
- contestar con humor y simpatía.
- ganarse al público.
- Huir de alternas que le cantan.
Ivan Cepeda y toda la Izquierda colombiana deben ver la segunda vuelta de Brasil como una lección: se ganó con una lucha brutal en las redes sociales, se hicieron debates definitivos, se usó lo mejor del marketing político: todo lo que no quiso hacer Ivan. Grande Lula y Brasil.