Si vuelves, que sea un lunes por la tarde. No un viernes, no un domingo, ni en fecha especial. Que sea lunes porque los lunes no se extraña por aburrimiento ni por alcohol, se está ocupado viviendo la rutina, y si aun así te acuerdas de mí, sabré que fue de verdad.
Los besos no son nada comparado con lo íntimo qué es mirarse con tristeza y nostalgia sabiendo que jamás va a funcionar, aunque sean el uno para el otro.
ya no quiero volver a escuchar un “te merecés a alguien mejor”. Solo quiero escuchar un “quiero amarte y cuidarte como merecés, y voy a esforzarme en ser mejor para vos”.