Cuando llegas a tu casa, entras a tu habitación y se te ponen los ojos llorosos porque tienes tantas cosas en la cabeza que no sabes cómo gestionarlas y ya ni sabes qué hacer con tu vida. Es horrible sentirse así.
Fui perdiendo amigas, amigas que de verdad amaba y pensaba que iban a ser para toda la vida, me costo darme cuenta que no eran amigas de verdad. Una amiga no te abandona o te hace a un lado por cosas estúpidas y menos por otras personas.