🚨BOCHORNO INTERNACIONAL
Kast fue a la ONU a hablar mal de Chile, de su propio país, algo inédito en los discursos de esa organización.
Es urgente que dimita.
🔴 NO SE LE MIENTE AL MUNDO
Kast fue a la ONU a decir que “Chile está de vuelta ... ” después de años de estancamiento.
Pero el Banco Central acaba de advertir que “la economía local se ha debilitado”: menor crecimiento, inversión cayendo y desempleo elevado.
Esto no es maquillar cifras. Es poner en juego la credibilidad internacional de Chile.
Ir a mentir a la Asamblea General de la ONU es un error que podemos pagar caro como país.
🔴 EDITORIAL | Del desplome en las encuestas al “¡Chúpalo Kast!” en las calles.
Malas decisiones, falsas expectativas y mentiras de campaña comienzan a pasarle la cuenta al Gobierno.
👉 Lee la editorial completa en El Ciudadano. https://t.co/RtjWAMqmuh
CAÍDA LIBRE
CADA DÍA PUEDE SER PEOR
Seis meses bastaron para transformar una mayoría expectante en una desaprobación dominante. Los números muestran una administración que pierde respaldo mientras se agota el beneficio de la duda.
Pero cuando una serie repite durante seis meses una misma dirección, los datos dejan de ser anécdotas y forman una curva. Y la de José Antonio Kast tiene una particularidad incómoda: baja cuando se llama aprobación y sube cuando se llama desaprobación.
Kast comenzó el 15 de marzo con 46% de aprobación, 30% de desaprobación y 24% que aún no sabía qué pensar. El 22 de marzo esa aprobación alcanzó 50%.
Hoy, seis meses después, Criteria registra 29% de aprobación, 59% de desaprobación y apenas 12% de indecisos. Es su peor registro desde que asumió.
Lo revelador es la brecha.
Kast pasó de un saldo neto de +16 a -30. Son 46 puntos de deterioro entre ambas fotografías.
Eso ya no es una mala semana. Es una tendencia, y además una tendencia persistente.
El “no sé” (la duda razonable), se redujo a la mitad. En marzo uno de cada cuatro ciudadanos observaba, esperaba y suspendía el juicio. Hoy es aproximadamente, apenas uno de cada ocho. La ciudadanía ha ido formándose una opinión y ese desplazamiento ha alimentado mucho más la desaprobación. El beneficio de la duda también tiene fecha de vencimiento.
Después del cruce de las curvas a fines de marzo, la aprobación nunca volvió a superar a la desaprobación. Entre abril y junio pareció construirse una meseta en torno al 36%-40%. En julio, después de caer a 32%, Kast recuperó cinco puntos y alcanzó 37%. Pudo parecer una inflexión.
No lo fue. Fue un rebote.
Después llegaron 36, 34, 35, 35, 35, 33, 30, 31 y finalmente 29%.
Al otro lado, la desaprobación construyó máximos sucesivos hasta llegar al 59%. Una observación puede ser azar; una secuencia persistente durante meses exige explicaciones estructurales.
La evaluación de un gobierno se construye con resultados, decisiones, prioridades, nombramientos y capacidad para corregir errores. Cuando las dificultades económicas coinciden con controversias, salidas de autoridades, declaraciones desafortunadas y señales contradictorias desde el Ejecutivo, la percepción ciudadana termina evaluando el conjunto.
Un gobierno es también la suma de sus ministros, subsecretarios, seremis, asesores, decisiones y omisiones. La ciudadanía observa una administración y juzga si percibe conducción, coherencia y resultados. Y Criteria pregunta precisamente si se aprueba o desaprueba la forma en que Kast conduce su gobierno.
Sería incorrecto atribuir cada punto perdido a un episodio específico. Una encuesta mide evaluación, no causalidad. Pero gobernar consiste precisamente en administrar lo controlable y responder por la manera en que se enfrentan las dificultades.
Por eso la fotografía actual es difícil de relativizar: 29 aprueban y 59 desaprueban. Por cada ciudadano que evalúa favorablemente la conducción presidencial existen aproximadamente dos que la rechazan.
Pero quizás el dato más severo no sea el 29%. Es la dirección.
En la última elección, en la primera vuelta obtuvo un 23,93%, y todo hace pensar que va rápidamente en esa dirección.
Los gobiernos pueden recuperarse de aprobaciones bajas. Lo complicado comienza cuando todavía no logran demostrar dónde está su piso. Kast no sólo ha perdido respaldo: tampoco ha conseguido transformar sus recuperaciones episódicas en una tendencia sostenida. Y mientras disminuyen los indecisos, aumenta el número de ciudadanos que ya emitieron su juicio.
Seis meses son insuficientes para dictar sentencia sobre cuatro años, pero suficientes para evaluar un comienzo. Y éste muestra una administración cuya precariedad de gestión, dificultades de coordinación y sucesión de errores han coincidido con un deterioro persistente de su respaldo ciudadano.
La estadística no gobierna, no milita ni vota.
Simplemente, cuenta.
Y por ahora, la cuenta le está llegando al Gobierno.
@MisColumnas
Según resultados de la nueva encuesta Criteria, la aprobación del Presidente José Antonio Kast cayó 2 puntos y llegó al 29%, mientras que la desaprobación subió 4 puntos hasta el 59%.
🇨🇱 Con respecto a las Fiestas Patrias y estas celebraciones, un 89% de las personas consultadas dijo sentirse “muy” o “bastante” orgulloso de Chile.
#CHVNoticias #CHVNacional
Se desploma Kast, es el peor Gobierno de los últimos 40 años. El gobierno de los incompetentes, el Gobierno de la cesantia, el gobierno de la inflación, el gobierno de la recesión, el gobierno del aumento del costo de la vida, el gobierno del pesimismo y la falta de expectativas.