EL MUNDIAL DE QUIÑONES ES PARA APLAUDIR.
Marcó el primer gol de la Copa del Mundo y hoy volvió a aparecer cuando más lo necesitaba México. Abrió el camino hacia el histórico pase al quinto partido con otro gol de enorme jerarquía.
Está siendo el delantero que cambia partidos. El que México necesitaba.
Yo en lo personal agradezco mucho a la selección ecuatoriana que haya venido hasta el Azteca, con su “generación dorada” y sus tres “jugadores de clase mundial”, a recibir una clase de fútbol, un baño de humildad y a ratificar que son nuestros queridos clientes.
Eso sí: recomiendo salir con tiempo al aeropuerto mañana. Hay inundaciones y se hace un buen rato para el viaje a la altura de Quito, donde - según escuché incesantemente - habían aprendido a jugar en la altura.