🚨🚔 TERROR EN LA COTA MIL
Una familia caraqueña vivió minutos de angustia y miedo luego de ser presuntamente perseguida y amedrentada por el conductor de una camioneta mientras viajaban con un niño a bordo.
La imprudencia y la violencia al volante pudieron terminar en una tragedia. Exigen que este tipo de hechos no queden impunes y que las autoridades actúen ante quienes ponen en riesgo la vida de otros
ALERTA 🇻🇪 🇺🇸 | ¡ÚLTIMA HORA!🚨| DÍA 16 | Corresponsal de ABC News denuncia que fue acorralado y amenazado de muerte por la PNB mientras cubría el desastre del terremoto.
¡Le advirtieron que terminaría en los calabozos de la DGCIM!
#10Jul | En la Cota mil-Avenida Boyacá, Caracas, el conductor de una camioneta Jeep placas AA972HD fue denunciado por una familia luego que de manera perturbadora intentara en varias ocasiones provocar un accidente.
Vía Luis Sucesos
Este papito tiene una búsqueda incasable de sus gemelos 🥺💔 si alguien en algún cetro tiene alguna información publíquela por favor 🙏🙏 Difundir se los pido🙏🙏
🇻🇪🇯🇵‼️| En 2005 y tras tres años de investigación, la Agencia de Cooperación Internacional de Japón presentó un informe a Hugo Chávez: ningún edificio venezolano estaba en condiciones de soportar un posible terremoto. La entidad japonesa planteó la necesidad de fortalecer el urbanismo y las normas de construcción porque un terremoto podía dejar 20 mil muertos y 40 mil edificios derrumbados. Hugo Chávez ignoró dicho informe y no hizo nada al respecto.
“Todo se hizo mal y ha podido ser diferente”, nos contó Carlos Genatios gran conocedor de Vargas quien investigó las causas y consecuencias del deslave de 1999. Este episodio de mi podcast está muy interesante.
Les coloco el link https://t.co/yfGWIsysiO
Vean como Colectivo chavista se acerca a intimidar a rescatista internacional que está dando declaraciones a la prensa.
Ya que estamos Hombro con Hombro.
#28Jun#Venezuela@rescovar: El editorial de @ElNacionalWeb hoy recuerda una lección de Estado que Venezuela no deber olvidar.
Tras el terremoto de 1967, el presidente Raúl Leoni —con la autoridad que le daba su prestigio— confió la coordinación de las operaciones de rescate al ingeniero Leopoldo Sucre Figarella. La competencia profesional, y no la militancia política, fue el criterio para enfrentar la emergencia. La respuesta fue rápida y eficiente.
Hoy, ante una tragedia de dimensiones nacionales, el país no puede darse el lujo de prescindir de sus mejores capacidades, aunque no formen parte del gobierno. Es el momento de convocar a la Academia Nacional de la Ingeniería y el Hábitat, al Colegio de Ingenieros, a los decanos de las facultades de ingeniería, a la Academia Nacional de Medicina y a la Federación Médica Venezolana.
El reto consiste en convocar a los mejores, estén o no en el gobierno. Porque las grandes catástrofes requieren competencia, confianza y unidad nacional.
En Venezuela lograron lo que ningún lingüista del mundo había conseguido jamás: convencer a millones de personas de que el verbo "poner" era solo cosa de las gallinas y de nada más. Un verbo perfectamente correcto, uno de los más ricos del idioma español, reducido al gallinero por una frase que se repite con sonrisita de superioridad cada vez que alguien se atreve a usarlo.
Ayer mismo un amigo que lleva varios años en Madrid me dijo que se iba a "colocar los zapatos" y cuando le pregunté que si no sería "poner los zapatos", me respondió con el aire de quien acaba de ganar un debate: "las que ponen son las gallinas". Y ahí está el problema. Esa frase no es una corrección. Es un escudo construido sobre una mentira que alguien inventó hace décadas y que millones de venezolanos repiten todavía como si fuera doctrina lingüística oficial.
Porque "poner" no es un verbo de gallinas. Es uno de los verbos más ricos y versátiles del idioma español. Poner la mesa, poner música, poner atención, poner en duda, poner de moda, ponerse de acuerdo, poner fin, poner en marcha. La Real Academia Española recoge decenas de acepciones que no tienen absolutamente nada que ver con la producción avícola. Lo que ocurrió es que alguien tomó una de esas acepciones, la convirtió en chiste y con ese chiste logró algo notable: inhibir a millones de personas para que dejaran de usar una palabra perfectamente correcta por miedo a que se rieran de ellos.
Eso es un trauma lingüístico colectivo. Lo que hace esa frase no es corregir, es ridiculizar. No enseña, intimida. Es el tipo de coerción que no viene del conocimiento sino de la inseguridad, de ese complejo de querer sonar más fino, más culto, más cualquier cosa que no sea lo que uno es. Y la ironía perfecta es que el resultado de tanto afán de sofisticación fue sustituir un verbo perfectamente válido por otro que además se usa mal, porque colocar tiene un significado específico que no aplica a la mayoría de los contextos donde los venezolanos lo usan. No sofisticamos el idioma. Lo mutilamos por inseguridad y lo rematamos con un chiste de gallinas.
Así que la próxima vez que alguien te diga que las que ponen son las gallinas, recuérdale que la gallina no es el único animal ovíparo del planeta. Hay muchos otros que también ponen, pero creo que los que "colocan" todo, son los más tontos ¿o no?
Llevo mucho tiempo queriendo escribir esto y hoy por fin lo hago, después de escuchar a una cajera venezolana en el supermercado decirle a un cliente que "coloque la compra" en la cinta.
Y ahí me quedé. Paralizado. Con mi compra en la mano y una pregunta existencial en la cabeza: ¿en qué momento exacto Venezuela tomó la palabra "poner", la metió en un cajón y decidió que "colocar" era superior en todos los contextos posibles de la existencia humana?
Porque esto no es un tema menor, es una epidemia lingüística que se fue expandiendo silenciosamente hasta colonizar absolutamente todo. Ya no ponen nada en Venezuela. Lo colocan. La compra, los zapatos, el cuaderno, la olla, el niño en la cama. Todo se coloca. "Colócate el cinturón", "coloca la mesa", "coloca los platos". En algún punto alguien decidió que "poner" sonaba a poco, a ordinario, a insuficiente, y que "colocar" tenía más categoría, más peso específico, más presencia, al nivel de ridiculez de algo que leí hace tiempo "estimados clientes por favor colóquense al día".
El problema es que "colocar" implica precisión, intención, un acto deliberado de ubicar algo en un lugar específico con cierto cuidado. Colocas una obra de arte en una pared. Colocas una pieza en un mecanismo. No colocas los zapatos. Los pones. Los lanzas al rincón de la habitación como toda la vida lo ha hecho la humanidad entera y como seguirá haciéndolo y cuando los vas a usar, te los pones.
Lo más curioso de todo es que la cajera era venezolana viviendo en España, un país donde "poner" está completamente vivo y activo, y aun así el "colocar" sobrevivió el vuelo, el trabajo y el tiempo de inmersión lingüística que lleve ella aquí. Eso es resiliencia. Eso es identidad. Eso, aunque no lo parezca, también es Venezuela viajando en el equipaje de su gente.
Así que si alguien tiene la respuesta de cuándo y por qué pasó esto, que la coloque aquí abajo en los comentarios.
Con la recurrente actitud de jaqueton de barrio, este coronel (minúsculas ex profeso) José Urdaneta, quien se identifica como "Jefe de Planta" de una empresa de construcción (como ha sido la práctica bajo esta tiranía, los militares aparecen en todos los espacios que deben ocupar los ciudadanos), se cree por encima de la ley y no permite el acceso del Inspector de Inpsasel y le ordena (como si fuera un cuartel y el funcionario un subordinado) que "desalojen las instalaciones", impidiendo la aplicación de normas cuyo objeto es preservar la salud y la seguridad de los trabajadores.
Pues no coronel, su actitud jaquetona no aplica, la ley le OBLIGA a recibir esa inspección y a acatar lo que al efecto resuelva el funcionario del Inpsasel y la empresa tiene derecho a impugnar el acto y/o ejercer las acciones que fuere menester, pero es ABSOLUTAMENTE INACEPTABLE su conducta ilegal e ignorante de las normas, no sea payaso dándoselas de "bravo", pues en la "chiquita" sabemos que son cobardes que se esconden detrás del poder coyuntural.
Así se han comportado durante 27 años, interpretando que toda Venezuela es un conuco bajo la tiranía de una casta militar corrupta e ineficiente.
Pronto en "Venezuela Tierra de Gracia" estas conductas no tendrán cabida y reinará el estado de derecho y el respeto a las normas de convivencia democrática.
PD: esto sucedió hoy lunes 15 de junio, a las 2:15 pm, en la empresa "Urdaneta Garcia" ubicada en Potreritos, municipio La Cañada del estado Zulia
Denuncian grave daño en zona protegida de desove de tortugas en La Sabana, parroquia Caruao, tras el ingreso de una embarcación deportiva sobre un área señalizada como nido.
Vecinos y ambientalistas señalan que la lancha habría invadido directamente la franja de playa destinada al anidamiento, ignorando las medidas de resguardo, poniendo en riesgo huevos de especies vulnerables como la caguama y la tortuga cardón.
La comunidad exige investigación inmediata, sanciones a los responsables y mayor vigilancia, denunciando la falta de control en una zona ecológicamente sensible del litoral guaireño
#0800Matraca Fono matraca, aló matraca… Cobro de vacuna para poder ingresar a una playa pública en #Venezuela. #DenunciaPublica ‼️‼️‼️‼️
Todas las playas del litoral están tomadas por bandas de matraqueros oficiales, se ha normalizado que pagues por estacionar en cualquier terreno cerca de la playa, 5$ es la tarifa, ni en el Sambil donde los propietarios pagan impuestos, luz, agua, personal de vigilancia etc. Es la matraca institucional permitida por los polimatraca y sus redes.
ATENCIÓN 0800 MATRACA!!
¿El sol y la arena tienen dueño? En el litoral guaireño, Playa Pescado y Playa Greimar cobran 5$ por entrar, como si fuera una autopista de lujo.
¡Matraca institucional! Pagar vacuna por pisar una playa pública en #Venezuela es la nueva normalidad.
Es increíble cómo se normaliza cobrar más en un terreno improvisado que en un centro comercial. ¡La "matraca" oficial, bendecida y permitida! #DenunciaPublica