No nací para lo casual.
Te bañaría si algún día no pudieras.
Pondría una alarma para recordarte tus medicinas.
Te llevaría el desayuno a la cama cuando no tengas fuerzas.
Y te dejaría el último bocado... incluso si es mi comida favorita.
No nací para lo casual.
Te bañaría si algún día no pudieras hacerlo, pondría una alarma para recordarte tus medicinas, te llevaría el desayuno a la cama cuando no tengas fuerzas para levantarte y te dejaría el último bocado, incluso si es mi comida favorita.
Lo más amable que hace la literatura es recordarte que tus pequeños sentimientos peculiares siempre han existido. Alguien, en algún siglo, se sintió igualmente confundido por el amor, aburrido por la sociedad, cansado de actuar y hambriento de significado.
Hoy es mi cumpleaños y ayer que fui a misa el sacerdote compartió lo siguiente:
“El Amor propio es ser libre, porque no tienes que buscarte en nada ni en nadie. Solo eres tú y Dios en tu corazón”
La etapa de estar con un hombre que no sigue mil tipas random, es reservado, inteligente, compañero, detallista, enfocado en progresar y obsesionado contigo, se lo deseo a todas.