Madurar es darse cuenta de que ninguno de nosotros es fácil de acompañar. Todos tenemos heridas, miedos y formas de defendernos. Lo que realmente importa es quien está dispuesto a quedarse, a comprenderte, y a crecer contigo... Y que tú también tengas el deseo de crecer, no solo de ser entendido.
Soy lo suficientemente madura para admitir que a veces soy una persona difícil. Sobrepienso todo, actúo con impulsividad y puedo ser complicada de entender. Soy sensible a otro nivel y necesito paciencia, pero también sé que mi amor no se compara con el de nadie.