Antes de que leas 400 mensajes de 400 vendepatrias como este debes saber que:
Trump ha bombardeado y secuestrado al Presidente de Venezuela, ha chantajeado a Europa, se ha repartido las tierras raras de Ucrania con Putin, se quiere quedar con Groenlandia, ha amenazado a Dinamarca, a Canadá, a Méjico, a Colombia y a Cuba, se ha inventado una ONU propia para construir un resort en Gaza, ha cortado la ayuda a Somalia, se ha mofado de las personas trans y de otros presidentes en una rueda de prensa, ha asesinado y secuestrado incluso a niños con un ejército paramilitar privado llamado ICE que separa a la gente con chubasqueros de colores en campos de concentración y ha bombardeado y asesinado en Irán.
En 3 meses.
Te digan los que te digan estos mercenarios a sueldo, plantarle cara es una obligación moral.
-Me voy a Dubai que no quiero pagar impuestos a Perro Xanxe.
EEUU/Israel comienzan la III GM.
-Ay, el gobierno de Perro Xanxe que no me repatria, no paguéis impuestos.
Y así todo.
Si se confirma la muerte de Ali Khamenei, se demuestra que lo de Gaza es genocidio. Que Israel y Estados Unidos tengan la capacidad de matar al líder supremo de Irán en un día pero para "detener" a los líderes de Hamas necesiten matar a 70 mil personas durante meses no es error.
🔴 DIRECTO I Pablo Bustinduy reflexiona sobre la soledad: "El fenómeno creciente de la soledad viene construido sobre décadas de una antropología neoliberal y una concepción individualista de la sociedad"
@Hales_F1 Hay que saber diferenciar ambos casos. La chica desgraciadamente fue de turismo, con su dinero y sin seguro (o con sin cobertura suficiente), tomó unos riesgos al coger una moto e ir sin casco. Lo otro, es una misión humanitaria por un genocidio. Distintos paises y resultados.
"Muchas veces me ha pasado eso: luchar incesantemente contra un obstáculo que me impide hacer algo que juzgo necesario o conveniente, aceptar con rabia la derrota y finalmente, un tiempo después, comprobar que el destino tenía razón".
"El túnel", Ernesto Sabato
Si mañana no estoy,
díganle a la vida que fue una hija de puta conmigo.
Que no me lo puso fácil,
que me apretó las costillas hasta romperme por dentro,
que me puso a prueba una y otra vez,
como si no fuera suficiente con una.
Díganle que me empujó contra todos los muros,
que me gritó al oído que no podía,
hasta el punto de dejarme incluso sin poderla oír más,
que me dejó sin aliento muchas noches.
Pero también díganle esto:
que pese a todo, se me llevó por delante de pie,
y no de rodillas.
Porque yo no sé vivir de otra manera.
Porque siempre he vivido al filo de lo imposible,
rozando el abismo con los pies,
desafiando cada “no” que me lanzaron.
No por valentía,
sino porque no supe hacerlo distinto.
Y si un día llega la caja de pino,
que no lloren por lo que no tuve,
que no hablen de lo que me faltó,
porque yo —a mi manera—
lo viví todo.
Y eso es lo único que me llevaré.
Así que si tienen que contar mi historia,
que digan la verdad:
que la vida fue dura, sí,
pero yo lo fui más.
Que la vida me tumbó,
pero jamás me vio arrastrarme.
Porque si mañana no estoy,
es porque lo di todo.
Porque me rendí.
Y me volví a levantar.
Porque lo bueno de tocar fondo es que ya no
puedes caer más.
Díganle a la vida lo que fue.
Y díganle quién fui yo.
Noah Higón
Ni tener estudios te hace más valioso para hacer política ni no tenerlos te hace menos. El problema es que la mayoría de los que se pasan la vida hablando de meritocracia nunca han necesitado el esfuerzo y la preparación para llegar a donde están. Les basta mentir y rodearse bien
Un saludo a todos los muy españoles y mucho españoles que fueron a dar palizas a trabajadores migrantes por “justicia” en Torre Pacheco, pero que no se les ve el pelo en Cartagena o Cádiz junto a a los piquetes de los obreros del metal. Si queréis defender España, primero poneos a trabajar como hace Serigne y luego hablamos. Como siempre, valientes con los de abajo y sumisos con los de arriba. Sois los tontos útiles del capital, y eso lo sabe toda España.
El hombre que convirtió el horror en ternura con La vida es bella ha vuelto a hablar, y esta vez sin metáforas. Roberto Benigni ha dejado claro que no se puede ser humano y permanecer en silencio ante el asesinato de niños, el dolor de Gaza, la guerra en Ucrania o las tumbas en el Mediterráneo. Su mensaje no es una opinión: es un grito de humanidad en un continente que hace tiempo dejó de escuchar.