Lo que comentas es técnicamente preciso, pero omite el problema real. No está prohibido, de hecho, pero a efectos prácticos la complejidad es tal que está prohibido de facto.
Son las típicas falacias normativas donde técnicamente no se prohíbe, hasta se incentiva, pero después se ponen todas las trabas posibles para que el ciudadano desista.
Es, poniéndome exagerado, como decir: tienes derecho a limpiar tu casa, pero primero tienes que pedir permiso y, para que te lo demos, tienes que gastar varias mañanas de papeleos y traer un certificado de que no eres portador de enfermedades infecciosas.
Si no haces bien los trámites, te metemos multa. Pero, después de cumplir los requisitos, tienes que seguir esperando hasta que se revise el expediente y pagues las respectivas tasas, lo que puede llevar seis meses, un año, dos o tres, y al fin podrás pasar la mopa por el retrete.
-Fíjate lo guarros que son los ciudadanos, cómo tienen las casas de mierda.
Si es que la gente no está concienciada con la limpieza y la higiene. Pongamos unos talleres obligatorios de concienciación sobre la limpieza y gastemos unos millones en campañas publicitarias de concienciación.
La norma no prohíbe, pero el sistema exige autorización previa para cada acción de limpieza y la fricción para obtenerla es alta.
Es cierto que la Ley 43/2003 de Montes no prohíbe desbrozar; al contrario, impulsa la selvicultura preventiva. Sin embargo, en la práctica, casi cualquier actuación sobre el monte requiere una autorización administrativa.
Si el terreno está bajo figuras de protección (Red Natura 2000, montes de utilidad pública, etc.), se exigen informes ambientales que pueden tardar meses o años para un mantenimiento que debería ser rutinario.
La "prohibición" es burocrática, no normativa.
El propietario no se enfrenta a una prohibición legal, sino a un laberinto administrativo:
- Un procedimiento lento y costoso que desincentiva la gestión.
- El riesgo de sanción por "actuar sin permiso", incluso si la intervención es beneficiosa para prevenir incendios.
- Interpretaciones restrictivas que dilatan los permisos, priorizando la burocracia sobre la limpieza preventiva.
El no hacer nada nace de una realidad: propietarios sancionados por intentar limpiar sus fincas y una administración saturada que no logra tramitar las autorizaciones antes de la época de alto riesgo.
Cuando el sistema impide actuar de forma ágil, el efecto disuasorio es idéntico a una prohibición.
El verdadero problema es que, aunque la ley no prohíbe limpiar, el complejo entramado de autorizaciones y el miedo a la sanción impiden que los propietarios mantengan sus terrenos en condiciones adecuadas.
La diferencia entre "no está prohibido" y "puedes hacerlo si logras el permiso a tiempo" es, para muchos, la causa de que nuestros montes sean un polvorín. 🌲🔥
Esto se sabe desde hace años y, por lo visto, interesa que siga así.
Hechos son amores y no buenas razones, que al españolito de a pie le deberían traer al pairo.
@CrecerFinanzas2 Ya te lo han dicho por aquí, pero dependiendo de los factores de riesgo que uses y su calibración, puedes tener resultados completamente distintos. Además, para tener un modelo medianamente bueno, hay que hacer backtesting.
@david_bonilla David, eres inspiración de muchos y saber que eres humano te hace más majete. Ánimo, a relativizar y pensar en todo lo que has conseguido y quién eres
El Confidencial publica hoy que el PSOE habría desviado 18.000 euros de su campaña europea para comprar unos audios relacionados con las saunas del entorno familiar de Pedro Sánchez. Si la información es correcta, no estamos ante una anécdota de cloaca periodística sino ante algo más grave: la frontera entre partido, Estado y supervivencia personal del líder se habría borrado.
El dinero electoral no es una caja privada para resolver problemas personales. Existe porque los ciudadanos aceptan que los partidos compitan con reglas claras, gastos auditables y una finalidad política concreta. Cuando ese dinero termina presuntamente en operaciones opacas de control de daños, la pregunta deja de ser de contabilidad y pasa a ser institucional.
España se ha acostumbrado demasiado a discutir los escándalos por bandos. Si lo hace el adversario, es corrupción. Si lo hace el propio, es lawfare, filtración interesada o ruido. Ese reflejo tribal destruye la democracia mucho más rápido que cualquier conspiración, porque convierte la verdad en una molestia táctica.
Lo mínimo exigible aquí es una explicación documental, no emocional: quién autorizó el gasto, con qué factura, con qué proveedor, con qué concepto, y por qué una campaña europea habría pagado por material que no parece tener relación con pedir el voto en Europa.
Un país serio no necesita gritos. Necesita trazabilidad. Y cuando la trazabilidad falta, lo que aparece no es confianza: aparece la sospecha de que el poder ya no distingue entre gobernar, protegerse y perpetuarse.
Decenas de ciclistas muertos cada año en la carretera por imbéciles asesinos que no son capaces de esperar para adelantar con distancia de seguridad y el ABC publica esta mierda
🚵♂️🚗El contraataque de los culos fosforitos
Carta abierta a @juansotoivars
He leído tu columna y al principio no quería responder a tu delirante escrito, pero después de releerlo varias veces no puedo evitar el dirigirte unas palabras para que reflexiones el motivo que te ha llevado a juntar esas cuatro letras que parece como si las hubieras escupido directamente a tu página en blanco.
Tratas a todo un colectivo con frivolidad, con una excesiva confianza y una falta de respeto absoluta hacia centenares de miles de personas en este país, que comparten una misma filosofía de vida y una pasión en común: la bicicleta.
Tu artículo está muy trillado y de nuevo es el típico comentario de aquel al que le molesta el mero hecho de ver a alguien subido a una bici delante de su coche, que se amarga dentro de su carrocería de hierro y que se pone nervioso en cuanto ve a un deportista hacer lo que le gusta. O sea, "los ciclistas me molestan".
El texto tiene mala baba y denota que el redactado es una sarta de despropósitos contra los ciclistas.
Mira, te voy a hablar desde la perspectiva de los ciclistas.
Los puertos son largos y empinados, como la vida misma. Esto lo sabemos los que casi a diario los ascendemos con sacrificio, sudor y aliento entrecortado pero también con mucha satisfacción a la vez.
Cuando llegamos arriba, vale la pena porque los paisajes suelen ser una pasada. Pero abajo, en la carretera, a veces aparece un conductor pegado a nuestra rueda trasera, maldiciendo en silencio o a gritos.
Ese eres tú.
Yo te recomiendo encarecidamente que cuando te jubiles -aunque aún te queda por cotizar- te pases del coche a la bicicleta, te compres un culotte fosforito y verás como el mundo se vuelve más humano.
Atacas a un grupo vulnerable de "culos fosforitos" que, jubilados o no, disfrutan de la vida montados en bicicleta porque hace tiempo que han descubierto que pedalear les mantiene vivos.
Pagan sus impuestos, financian las mismas carreteras y salen en grupo porque es más seguro y más alegre.
No lo hacen para joderte ni a ti ni a nadie. Están ahí, disfrutando de lo que la carretera les ofrece: esfuerzo, paisaje y amistad.
Desde aquí te pido que no seas uno de esos que se acercan a pocos centímetros de nuestras ruedas traseras pitando porque "lleva prisa".
Mira, según la @DGTes en 2025 murieron 40 ciclistas en vías interurbanas, la mayoría por adelantamientos sin la distancia obligatoria de 1,5 m.
En vez de columnas que enfrentan a ciclistas y conductores para llamar la atención y que hablen de ti (aunque sea mal) y, de paso, ganarte unos tristes eurillos, podrías proponer algo más sencillo y más útil: la convivencia.
Porque además ya no es sólo la vomitada que has pegado, has recogido tus propios restos y los has seguido devolviendo en comentarios justificando que algunos ciclistas caigan atropellados porque sucumben a conductores frustrados y furiosos por nuestra presencia en carretera.
Esto es muy, muy, grave.
En vez de hacer un llamamiento desde tu columna a que se hagan arcenes más anchos, más carriles bici en zonas conflictivas, educación vial para conductores y ciclistas, y un poco de empatía mutua, generas animadversión hacia los que intentamos llevar una existencia diferente a la tuya, que no es otra que la de disfrutar de una actividad al aire libre, mejorar nuestra condición física, hacer deporte y llevar una vida saludable.
La carretera no es de nadie en exclusiva: es de todos los que la respetan. Si algún lunes por la mañana te toca primera fila detrás de unos ciclistas respira hondo, te pones la radio y disfruta del paisaje.
Verás como en un espacio muy breve, si eres hábil en la conducción, los habrás adelantado sin complicaciones y sin problemas y... ¿qué tiempo habrás perdido? ¿cinco minutos como mucho?
Y si un día te animas a probar la bici, te guardamos sitio en el pelotón. Trae tu propio culotte fosforito. Verás lo rápido que cambia la perspectiva cuando el viento te da en la cara y el esfuerzo te recuerda que estás vivo.
No puedes crear este odio de manera gratuita, porque atacar a los "culos fosforitos" es muy fácil y el verdadero espectáculo grotesco es el que tú has ofrecido en tu exposición.
Mientras tanto, los ciclistas jubilados seguirán haciendo deporte y cuidando su salud, y tú escribiendo columnas conflictivas.
Cada uno con su vicio.
There have been many recent headlines from Spain that make one scratch his head.
When one looks closer, the picture is anything but rosy. But with a left government, should one expect anything else?
Sea cual sea la razón la historia que se han montado ha logrado que se vaya. Se han agarrado a un dato publico completamente irrelevante (donde trabaja) para crear una historia sin ningun tipo de sentido. Y el ruido ha hecho el resto
Enhorabuena!
@Pedro_Torrijos Pedro, con todo el respeto que te tengo por creador de valor aquí. Creo que aquí es mala interpretación de tu parte. Jon usó este gráfico en el contexto del discurso de derechas e izquierdas, que señalan a partidas de gasto insignificantes como solución al problema de pensiones
@carlossmato Sabes Carlos? Quizá ahora te de igual, pero la historia hace justicia. Unos serán recordados por poner en duda un sistema que cada día se derrumba más, mientras que otros termináis de apuntalarlo. Yo no vengo a insultarte. Solo espero que tu conciencia te persiga