¡FALSO! Como autora de proyecto de ley ANTIFRACKING, voy a desmentir cada una de las barbaridades dichas en este nefasto video:
1. El fracking sostenible no existe. Es falso. Están documentados todos sus daños. No hay versión limpia ni controlada de esta práctica.
2. Colombia es el segundo país más biodiverso del mundo. Hacer fracking aquí significaría asesinar millones de animales. Un dato que usted parece desconocer o ignorar convenientemente.
3. Hablan de control del metano como si fuera posible. Entre el 3,6% y el 7,2% del gas metano producido por el fracking se escapa a la atmósfera por fugas en los pozos. El metano tiene un potencial contaminante 86 veces mayor que el dióxido de carbono. Su impacto en el calentamiento global es devastador.
4. Los territorios donde harían fracking incluyen el Magdalena Medio, una región que alberga ecosistemas únicos y especies emblemáticas como el jaguar y el manatí. Del bosque original solo queda el 15%. Y quieren destruir lo que queda.
¿A eso le llaman fracking sostenible? Una práctica que se traduce en deforestación, contaminación de acuíferos, desplazamiento de comunidades y especies, uso desmedido del agua y contribución directa al cambio climático. Sin contar la violencia que desatará la codicia por el dinero del petróleo.
Y para terminar: cuéntenle al país por qué esconden a Abelardo y lo mandan a usted a dar las entrevistas. Ya se dio cuenta de que todo lo que dice ese engañabobos es puro populismo sin sustento.
salis a la calle miras para cualquier lado y te cruzas con la injusticia social mas grande del mundo se t estruja todo el corazon pero tenes q seguir xq tenes una rutina q cumplir y asi todos los dias
Tu competencia no es con los demás.
Es con tu flojera, la mala alimentación, el conocimiento que ignoras, tu falta de disciplina y la energia negativa que toleras.
Desafortunadamente, el fin de la dictadura de Nicolás Maduro no garantiza el reestablecimiento de la democracia en Venezuela. El pueblo venezolano tiene un difícil trabajo por delante.
El Gobierno de Estados Unidos nunca ha sido un defensor de la democracia, y mucho menos en América Latina. Son sus intereses económicos y geopolíticos los que lo llevan a violar hoy la carta de las Naciones Unidas.
Colombia debe apoyar al pueblo venezolano con la solidaridad debida a un país hermano que hoy enfrenta un grave riesgo de crisis humanitaria y un reto enorme en la reconstrucción de su democracia.