Cuando recién llegué a España, viví en un hostal que después supe que se había vuelto un albergue para personas que por diversas razones huían de sus países. Personas que habían dejado prácticamente TODO en busca de una vida mejor o algunos aunque sea vivir...
Nunca juzgaré a una persona que se rompe y comienza a llorar por algo pequeño, porque sé muy bien que no está llorando solo por eso, sino por todo lo que ha estado aguantando hasta ese momento.