Growing up, I never witnessed an adult who could regulate their emotions.
I saw yelling, and the silent treatment, and complete avoidance.
I saw small situations become a crisis.
I saw shame stop us from speaking about the realities going on around us.
I learned the way to deal with uncomfortable emotions was to eat them away. Then shame ourselves for gaining weight.
I learned that what people thought was more important than how we felt.
I learned that codependency enabling and caretaking was love.
I knew I wanted to become someone who could
I decided that I would stop subscribing to self sacrifice as a noble act, and I would learn how to emotionally regulate.
I decided I would teach myself how to create true partnership. One where we encouraged each other to be better and supported each other's mutual freedom to be ourselves.
I decided I would focus on building a life that aligned with my values, rather than trying to please every person around me.
We can all consciously create who we want to become.
Lo leo para que tú no lo leas: edición militarizada
SPARE, Real crónica de un nene consentido.
por: el Príncipe Harry
Capítulo 4: El adiestramiento del Coronel Copitas
Los que hace unos meses se pronunciaban en contra de las marchas hoy están marchando, y viceversa.
Moraleja: respeta el derecho a la protesta de los demás. No sabes cuando lo vayas a tener que usar.
En la Escuela de Derecho de @eafit estamos buscando una persona para que lidere y dirija nuestro consultorio jurídico. Los requisitos de la convocatoria pueden ser consultados en este link: https://t.co/v7rnOc6GCU
Anímense a participar (y por favor ayúdenme con un RT)
Yo sé que me estoy anticipando mucho, demasiado, pero se imaginan que en Medellín eligiéramos a Juan Luis Mejía como remplazo de Quintero y así comenzar a enderezar el rumbo. Soñar no cuesta nada.
Llegan estas fotos del Edificio Vásquez.
El mismo que antes estaba vivo, al que entraban diariamente miles de personas y que, ahora parece estar tan muerto como las flores de la silleta que dejaron olvidada en el primer piso.
La entrega fue en abril. Y así se ve ahora.
¿Qué pasó?
Si usted escucha una cuña radial que dice que “la Alcaldía de Medellín recuperó la plata de Hidroituango” sepa que le están mintiendo y le están cobrando por mentirle.
Las pruebas están ahí para quien quiera verlas.
Si uno como gobernante no está de acuerdo con un informe de un organismo internacional el camino es demostrar con hechos, datos y testimonios que lo que ahí se incluye no es verídico o es incompleto. Descalificar, señalar o recurrir al argumento de la soberanía es incapacidad.
Que suban o bajen los bluyines. Yo ya los he usado todos y todos tienen su gracia. Pero queridas nuevas generaciones: no se toquen las cejas. Por favor. Fue el mejor consejo que me dio mi abuela en la vida y quiero transmitirles esa sabiduría: no-se-to-quen-las-ce-jas