El problema no es que nos critiquen, es que lo hagan desde un pedestal moral que no resiste el menor archivo.
Nos trataron de arrogantes, de racistas, de ladrones y ahora nos descalifican en lo futbolístico. Desde que Argentina ganó el último Mundial instalaron un relato para minimizar cada logro. Ya no es una simple chicana de fútbol, es un desprecio que excede a una selección y apunta a todo un país.
El epicentro de este show de cotillón tiene nombre, apellido y pantalla de TV en España. Detrás de ese discurso hay algo que cuesta disimular: les pesa que muchas de las páginas más grandes de la historia, hablen con nuestro acento. Desde Di Stéfano, el hombre que cambió la historia del Real Madrid, hasta Maradona y Messi, los dos futbolistas más influyentes de todos los tiempos. Para rematar el cuadro, nuestra camiseta luce tres estrellas.
Son heridas deportivas que no pueden procesar. Por eso cuando no encuentran argumentos, buscan descalificar desde otro lugar. Cambian el debate, inventan etiquetas y construyen un enemigo. Es más fácil eso que aceptar el fútbol habla mucho mejor en argentino que en español.
¿Argentina fue beneficiada por el sorteo?
En este hilo vamos a descubrir la verdad.
Porque se dicen muchas pavadas.
Empecemos.
1. El sorteo preveía que los 4 primeros del ranking FIFA (de noviembre de 2025) no se eliminaran antes de las semifinales. Y que la 1 y la 2 no se eliminaran antes de la final.
Así, las semis podrían ser España (1) / Francia (3) e Inglaterra (4) / Argentina (2)
Y la final España (1) / Argentina (2)