Mientras en la izquierda se encuentran intelectuales,artistas, escritores, músicos que cuestionan, proponen y analizan; en la derecha hay ignorantes, pedofilos, criminales y racistas.
Perdonadme esta confesión -o desahogo- pero estoy un poco cansada. Creo que en la izquierda estamos demasiado enfocados en analizar la ola reaccionaria, entender por qué la ultraderecha está imponiendo su "sentido común" o tratar de desmontar sus discursos siguiendo la agenda mediática que nos marca (yo la primera porque es parte de mi trabajo, conste). Es importante hacerlo, no lo dudo. Pero esto a veces significa prestar menor atención a los contraejemplos, actuales o pasados, que nos deberían servir para relativizar la supuesta hegemonía de estas fuerzas situándolas en una perspectiva histórica donde los fenómenos políticos no son algo caído del cielo sino que son producto de lo que hacemos colectivamente -o no- para transformar la realidad.
Deberíamos mirar más a la historia de lucha de la clase obrera, leer a nuestros referentes teóricos, conocer las luchas por la justicia y la emancipación colectiva para inspirarnos del valor de quienes nos precedieron y de quienes siguen poniendo el cuerpo hoy, aprender de las derrotas y reflexionar sobre qué podemos hacer, cada una desde su espacio de organización e intervención político-social, para que sean las fuerzas reaccionarias las que tengan que vivir preocupadas por el regreso de una ola revolucionaria.
Este es un ejercicio necesario para darnos cuenta de nuestra fortaleza, de que no estamos solas ni aisladas, que somos parte de un "hilo rojo" de luchas consustancial a la historia de la humanidad. Y, también, para dimensionar que pagar el precio de ir a contracorriente no es nada al lado de la satisfacción de saber que, en un futuro, alguien llevará a la práctica aquello que otros defendieron antes. Frente al horizonte de colapso climático al que nos aboca el capitalismo, es una cuestión de vida o muerte.
Todas las policías del mundo tienen contraindicaciones, como los medicamentos. Pero las policías españolas, que ya nacieron como nacieron y eran lo que eran, parecía que habían hecho un esfuerzo por reciclarse. Falso de toda falsedad, degeneraron. VOX y gimnasios nazis.
A ver…
Una cosita...
Que la Policía Nacional se haya vuelto tan dura, tan rápida a la porra y al identificativo, y que eso se note especialmente cuando la que sale a la calle es la izquierda, no es ninguna casualidad ni ninguna “percepción”.
Es de manual.
La policía no es un cuerpo neutral que un día se despierta y decide “hoy me da por ser fascista”. Es un instrumento del Estado.
De un estado que como dice Pablo Iglesias, siguió siendo de las derechas, en todos sus estamentos, aunque aparentaran estar moldeados desde otros nombres y otras señas.
Y el Estado, por mucho que ahora gobierne un PSOE más progresista que antaño, sigue siendo el mismo de siempre: el que protege la propiedad, el orden de los de arriba y la tranquilidad de quien ya tiene.
Un poder judicial, militar, policial y económico que simpatiza más con las derechas, que con las izquierdas.
Cuando los de abajo se organizan, cortan calles, ocupan, protestan de verdad (no de pose), el aparato responde. Y responde con la misma lógica de siempre.
¿Que ahora hay un gobierno “de izquierdas”? Sí. ¿Y qué? Interior sigue lleno de mandos formados en la cultura de la seguridad como valor sagrado. Los mismos que miraban para otro lado cuando se desahuciaba a familias enteras, los mismos que no se inmutaban con las redadas racistas en los barrios, ahora se ponen muy valientes cuando ven una pancarta de “no a la guerra” o un piquete que para un polígono. Casualidad? Ninguna.
La izquierda institucional lleva años en contradicciones: critica la policía en los mítines y luego la usa para desalojar centros sociales, para cargar contra manifestantes antirracistas o para proteger a los que especulan con la vivienda.
La derecha, directamente, es lo que es.
Pero ojo: la dureza no es simétrica.
Cuando sale la derecha a gritar contra la inmigración o a montar su teatro de “España se rompe”, la policía suele tener más paciencia, más margen, más “diálogo”.
Incluso se hacen abrazos de empatía patriótica.
Cuando sale la izquierda a decir que el sistema es una mierda y que hay que tocarlo de verdad, entonces sí: porrazos, detenciones, identificaciones masivas, montajes. Porque el peligro real para el orden establecido nunca ha sido el fachita de barrio. Ha sido siempre quien cuestiona de raíz quién manda y quién obedece.
Así que no vivamos en la utopía de que “la policía es igual para todos”.
No lo es.
Nunca lo ha sido.
Y mientras la izquierda de gobierno siga creyendo que puede domesticar al aparato sin tocarlo, mientras siga priorizando la foto con el ministro de Interior antes que la defensa de los que están en la calle, la represión va a seguir siendo selectiva. Y va a seguir cayendo, sobre todo, sobre los de siempre.
Eso no es paranoia. Es historia. Y se repite.
Demasiado a menudo.
Llevamos años documentando y señalando el sesgo racial presente en la institución policial.
La policía nunca fue "una institución de todos", es una fuerza de mantenimiento del orden capital y racial.
No solo Jiménez Losantos disfruta de vacaciones gratis en hoteles marroquíes. Hay una constelación de periodistas y seudoperiodistas al servicio de Marruecos.
Lo cuenta José Bautista en esta entrevista.
https://t.co/ahvVXqaIzG
🇨🇺♥️🇵🇷🎶 Quieren quitarme el río y también la playa
Quieren el barrio mío y que abuelita se vaya
No, no suelte' la bandera ni olvide' el lelolai
Que no quiero que hagan contigo lo que le pasó a Hawái
✒️@sanbenito
Ask yourself a specific question.
Not abstract. Specific.
If a foreign country:
Funded opposition movements in your country.
Ran a covert program to assassinate your political leaders.
Imposed sanctions that targeted your civilian economy.
Backed a coup against your elected government.
Trained a replacement government to serve its interests.
Stationed its military in countries surrounding yours.
Conducted surveillance operations inside your borders.
Vetoed international agreements that would have benefited you.
If a foreign country did all of that to the United States:
What would Americans call that country?
They would call it an enemy.
They would call it an aggressor.
They would say it threatened their way of life, their freedom, their very existence.
They would say resistance to it was not just justified but sacred.
Now look at the list of countries America has done exactly those things to.
And then look at the list of countries America calls its enemies.
Notice anything?
Here is the honest version of the phrase "leader of the free world."
It means: the most powerful country on earth, whose power is currently organized around the protection of specific financial and political interests, whose justice system operates on a two-tier basis that is openly acknowledged by anyone who examines the sentencing data, whose documented history of protecting elite networks from accountability for crimes against children spans at least four decades and multiple administrations, and whose primary exports are weapons, financial instruments, and the cultural products that make all of the above seem normal.
Free world.
The word "free" is not a description of the people who live there.
It is a description of what the powerful within it are free to do.
They are free to traffic children.
They are free to bury the files.
They are free to pay the settlements.
They are free to keep the photographs.
They are free to attend the gala next month.
They are free to give the speech about "values."
They are free to point at another country, a poor country, a sanctioned country, a country that said no to the right people, and call that country a "threat to civilization."
And they are free to do all of this while the cameras are on, because the one thing they are most free from,
The one freedom that defines the whole arrangement,
Is accountability.
That freedom is the only one they were ever serious about protecting.
“¡DIOS MÍO!
La secta extremista judía Lev Tahor en Guatemala fue desmantelada y 160 niños fueron rescatados.
Las acusaciones incluyen:
• Violación
• Trata de personas
• Matrimonio forzado
• Esclavitud moderna”
¡Madre mía, más judíos pedófilos, pederastas y tratantes de niños!
La misma Policía Nacional de la Comunitat Valenciana, que agredió brutalmente a una profesora jubilada en la huelga de docentes en Valencia, ha golpeado salvajemente en el suelo a un joven menor de edad independentista aficionado del FC Barcelona en Elche. Matones con placa.
Colonas sionistas venidas de Nueva York graban como en las cafeterías de Tel Aviv tienen todo tipo de helados mientras apenas a unos kilómetros los niños palestinos recorren varios kilómetros solo para llenar una botella de agua.
"Israel" es como la zona de interés que había alrededor de Auschwitz, donde los oficiales nazis vivían en chalets con piscinas de lujo en una zona de 40 kilómetros cuadrados mientras dentro del campo de exterminio morían de hambre.
La prestigiosa revista científica The Lancet denuncia a la Asociación médica israelí (AMI) por su complicidad en la destrucción del sistema sanitario de Gaza y en los asesinatos, heridas y secuestros de trabajadores de la salud de la Franja. Hay una campaña para exigir que la Asociación médica mundial expulse a la AMI.
Ahora solo falta que todos los colegios de médicos y de enfermería hagan lo mismo y rompan relaciones con la AMI.
https://t.co/eWP9L1wUEa
Iran is not fighting this war only for Iran.
Understand that first. Absorb it. Because until you understand it, nothing else about this conflict makes sense.
Iran is fighting for the right of any nation on earth to exist outside the permission structure of Washington and Tel Aviv.
It is fighting for the principle that sovereignty is not something granted by empire, it is something inherent. And if it must be defended with blood, then blood is what gets spent.
Every country that has been sanctioned into poverty for daring to disagree.
Every government that has been coup'd out of existence for nationalizing its own resources.
Every leader who has been assassinated by a drone because he refused to make himself useful to someone else's agenda.
Every people told that their choices are submission or destruction.
Iran is fighting for all of them.
You don't have to like the Iranian government to understand what's at stake.
You don't have to agree with every policy, every ideology, every internal decision.
That's not the point.
The point is that a country of 90 million people has looked at the most powerful military and financial empire in human history, and said: no.
Said it for forty-seven years.
Said it under sanctions that would have broken most nations.
Said it while being threatened with annihilation on a weekly basis by countries with actual nuclear weapons.
The question this war is really asking is not whether Iran survives.
The question is whether any country is allowed to survive on its own terms.
That question belongs to all of us.