La obsesión por hacer que alguien se arrepienta de haberte perdido es agotadora. A veces solo tienes que asimilar que muchos te pierden y duermen tranquilos. Y está bien. Déjalos ir y encuentra la paz en ti.
Si le vas a dar otra oportunidad al amor, procura ver más allá de las palabras bonitas y de las promesas que no terminan por cumplirse, si te enamoras de nuevo que sea de alguien que te construya, que te demuestre cada día que estás en el lugar correcto.
Las personas no llegan tarde ni se van temprano. Llegan en el momento exacto en que necesitabas una lección y se van justo cuando ya estás listo para caminar sin ellas.