Ustedes me perdonarán (o me insultarán, o dejarán de seguirme, ya lo sé), pero yo sigo creyendo que los periodistas no deberíamos transcribir gacetillas de prensa en los medios, sino investigar y publicar la información que esconden los prenseros.
Si algún burócrata de la ONU saca una gacetilla diciendo que “una comisión independiente de la ONU concluye que Israel está cometiendo genocidio”, un periodista debería averiguar por ejemplo quiénes integran esa comisión, quiénes los contrataron y qué tan independentes son.
Y si, por ejemplo, descubre que una de las tres integrantes de la comisión es Navi Pillay, que apoya el movimento antisemita BDS y estuvo en el centro del escándalo de las conferencias racistas de Durban de 2001 y 2009 (en esta última participó como estrella invitada el expresidente de Irán, Mahmoud Almadineyad), esa información no debería omitirse. ¿No les parece?
La conferencia de 2009, organizada por Pilley, fue uno de los mayores escándalos de la historia de la ONU y tuvo como únicos objetivos legitimar el antisemitismo y ocultar bajo la alfombra los crímenes de odio contra la población LGBT. Eso llevó a que varios países occidentales la boicotearan y Pilley terminara quedámdose sola con Almadineyad y Gaddafi, el caricaturesco dictador libio, que le armó el comité preparatorio.
¿Y qué decir si descubrimos que Pillay defendió el levantamiento de las sanciones internacionales contra Robert Mugabe, dictador de Zimbabwe y violador serial de los derechos humanos?
Pero la cosa no termina ahí.
Otro de los tres integrantes de la “comisión independiente” es el conocido antisemita Miloon Kothari, defendido en 2022 por Pillay cuando dijo que Israel no debería continuar siendo miembro de la ONU y afirmó que las redes sociales “están controladas por el lobby judío”. ¿Les suena el argumento?
¿Y quiénes eligieron a esa comisión “independiente”?
El Consejo de Derechos Humanos de la ONU, un reconocido club de violadores seriales de los derechos humanos.
En mi libro “El fin del armario” cuento cómo, a lo largo de los años, ese organismo ha sido colonizado por dictaduras y regímenes teocráticos y/o totalitarios y usado sistematicamente para ocultar las violaciones a los derechos humanos de la población LGBT y atacar a Israel con cientos de informes como el de esta comisión, que siempre son encargados a supuestos “expertos independientes” que, cuando rascás un poco, son como Pillay y Kothari.
O como Richard Falk, que trabajó con Pillay en la ONU y ocupó el mismo cargo que hoy ocupa la fanática Francesca Albanese.
Falk justificó atentados terroristas en Boston alegando que eran actos de "resistencia", afirmó que existía una conspiración entre el gobierno estadounidense y la "comunidad judía organizada" para robar tierras palestinas, defendió a Gaddafi y publicó en su blog una caricatura en la que aparecía la "Dama de la Justicia" guiada por un perro rabioso con una kipá en la cabeza y las iniciales "EE.UU." en su ropa.
El perro judío rabioso devoraba un esqueleto humano, salivando sangre.
Fue tan escandaloso que hasta Pillay reconoció que su “relator especial” era un antisemita. Pero, hasta que ese escándalo lo desacreditó, Falk escribía informes sobre Israel para la ONU y era citado en los diarios del mundo como experto independiente.
Uno de esos informes, en 2017, tuvo mucha repercusión porque “la ONU” decía por su boca que Israel estaba cometiendo “apartheid”. Falk lo escribió junto a Virginia Tilley, una profesora que militaba en el BDS y escribía para el sitio web The Electronic Intifada. Pagos por la ONU.
António Guterres, avergonzado, criticó el informe y pidió su eliminación del sitio web oficial de Naciones Unidad.
¿Y quién les había contratado el “informe de la ONU”, que tantos medios publicaron sin vestigar, a Falk y Tilley?
Otra comisión, la Economic and Social Comission for Western Asia, entonces presidida por un diplomático iraquí. Podría seguir, pero, en fin, dice la ONU que…
🚨 Déclaration glaçante de Mahmoud al-Zahar, l’un des dirigeants du #Hamas :
👉 « Notre objectif est de créer un monde où le judaïsme et le christianisme n’existent pas. »
Cette affirmation ne laisse aucun doute : le Hamas n’est pas seulement un danger pour Israël, mais pour tous les #Juifs et les #Chrétiens à travers le monde.
Shiri Bibas con Ariel y Kfir, minutos después de ser secuestrados por Hamás el 7 de octubre. Kfir tenía 9 meses. Los tres fueron asesinados en cautiverio.
"Hasta mi último aliento, cada día, los recordaré".
UN HUMAN RIGHTS COUNCIL STUNNED: ARAB DIPLOMAT CHALLENGES HISTORICAL NARRATIVE ON ISRAEL.
GENEVA — In a dramatic address delivered before the United Nations Human Rights Council, Jasem Aljuraid—an Arab political refugee speaking on behalf of UN Watch—challenged the assembly's position on the Middle East, questioning popular claims regarding indigenous rights and historical colonization.
Directly addressing the Council, Aljuraid urged diplomats to re-examine regional history:
"A Jewish kingdom ruled in Judea for a thousand years. We, the Arabs, took this land. Who Arabized Egyptians, Phoenicians, Persians, and Amazighs? It was us, the Arabs. So why does the Council enshrine a lie by keeping a permanent agenda item on Palestine, while ignoring the indigenous heart of Israel returning home?"
He went on to criticize the Council’s permanent Agenda Item 7—a mandate dedicated specifically to scrutinizing Israel—arguing that the nation’s current military actions are counter-terrorism measures that protect the wider region.
Concluding his remarks, Aljuraid defended Israel's operational role in the region:
"Today, Israel is a fighter for peaceful nations, freeing Gaza from Hamas, and saving Iranians from the Islamic Republic. What Israel is doing to the IRGC is a gift to humanity."
#NathanielGaladima
Este hombre palestino estaba acostado en el suelo, fingiendo que las fuerzas israelíes lo habían golpeado.
Mientras tanto, un camarógrafo de la ONU estaba grabando todo.
Y la gente aún se pregunta por qué dejaron de confiar en estos videos.
“No lo haré. Pueden matarme si quieren.”
Auschwitz, 1943. Una médica francesa permanece firme frente a un grupo de mujeres judías aterrorizadas. A pocos pasos, un médico nazi acaba de dictar una instrucción clara:
“Tendrá que ayudar en los experimentos de esterilización.”
Adélaïde Hautval dirige la mirada hacia aquellas prisioneras. Ellas ya comprenden el horror que se prepara: tortura médica disfrazada de ciencia. Acto seguido, vuelve la vista hacia el oficial y pronuncia una palabra categórica:
“No.”
El silencio se vuelve absoluto. En la atmósfera de Auschwitz, nadie rechaza una orden directa sin arriesgar la existencia misma. Le advierten de inmediato que su negativa puede llevarla al paredón de ejecución.
Sin embargo, Adélaïde no cede. Se niega rotundamente a causar daño a esas mujeres y, contra toda lógica dentro del campo, los guardias no la matan.
¿Cómo terminó una médica francesa en medio de aquel infierno?
Un año atrás, en 1942, Adélaïde viajaba por la Francia ocupada cuando fue detenida al intentar cruzar la línea de demarcación. Durante su arresto, presenció el trato cruel que recibían los prisioneros judíos y protestó abiertamente contra las autoridades.
Aquel gesto de valentía fue visto como un desafío. Las fuerzas de ocupación la clasificaron como “amiga de los judíos”, un rótulo destinado a infundir vergüenza, pero que ella llevó con dignidad.
Fue encarcelada, trasladada por distintos centros de internamiento y, finalmente, en enero de 1943, deportada en un vagón hacia Auschwitz.
Al ser médica, los administradores del campo la asignaron a tareas sanitarias. Sin embargo, no dejaron de poner a prueba su lealtad, exigiéndole participar activamente en las agresiones:
“Participe en los experimentos.”
Adélaïde volvió a decir que no. Una y otra vez.
Durante todo su cautiverio, rehusó colaborar con los procedimientos médicos pseudocientíficos. En su lugar, utilizó su posición para atender a las prisioneras, proteger a mujeres judías en peligro y aliviar el sufrimiento en un entorno diseñado exclusivamente para la destrucción.
Cuando le imponían obediencia, respondía con su conciencia; cuando le exigían complicidad, elegía el riesgo personal. No poseía poder, libertad ni garantías de ver el mañana, pero conservaba un límite moral que se negó a cruzar.
Posteriormente fue enviada al campo de Ravensbrück, donde sobrevivió hasta la liberación en 1945.
Al finalizar la guerra, regresó a Francia y reanudó su profesión, buscando reconstruir su rutina cotidiana. Sin embargo, su voz se volvió imprescindible para la historia.
En 1964, acudió como testigo en un proceso judicial sobre los crímenes médicos perpetrados en Auschwitz. Frente a los intentos por minimizar o negar las atrocidades, Adélaïde se mantuvo firme: ella había estado ahí, lo había presenciado todo y se había negado a formar parte.
En 1965, la institución Yad Vashem la distinguió como Justa entre las Naciones, reconociendo su labor en la protección de prisioneros y el riesgo asumido al resistir.
Adélaïde jamás buscó notoriedad. Mantuvo siempre que solo había cumplido con su deber profesional y humano. Tras el reconocimiento, continuó su labor médica en el área de la psiquiatría, atendiendo a personas que cargaban con las secuelas de la guerra.
La doctora Adélaïde Hautval falleció en 1988, a los 82 años de edad.
Su historia invita a reflexionar: tenía motivos de sobra para ceder. Ya era prisionera, ya estaba marcada y su vida dependía de un régimen dispuesto a erradicarla en cualquier instante. Colaborar no le habría garantizado integridad, mientras que negarse ponía en riesgo su vida.
Aun así, eligió resistir. No en una sola ocasión, sino múltiples veces.
Transformó el único recurso que los administradores requerían de ella —su conocimiento profesional— en una herramienta de protección, dignidad y resistencia.
Adélaïde vivió para ofrecer su testimonio y consolidar la verdad histórica. Continuó su labor curativa durante el resto de sus días.
🚨🇺🇳🇲🇹 | MISERABLE: Vanessa Frazier, la funcionaria maltesa de la ONU responsable de meter a Israel en su "lista negra", interactuaba activamente con cuentas que difunden violento contenido antisemita.
Los últimos integrantes de la Flotilla, retenidos durante un mes por una milicia libia, finalmente fueron liberados.
Permanecieron incomunicados en centros clandestinos de detención, sin contacto con el exterior.
A nadie le importó porque no podían culpar a Israel.
Hace 3.000 años, el rey David gobernó el Reino de Israel desde Jerusalén.
Hoy, la arqueología sigue encontrando las huellas de esa milenaria presencia judía en la Tierra de Israel.
Expuesto por las FDI:
Un túnel subterráneo de Hezbolá fue descubierto bajo la aldea libanesa de Majdal Zoun, con armas, misiles, drones y pozos de lanzamiento dirigidos hacia Israel.
Hezbolá no defiende al Líbano. Lo usa. Representa los intereses del régimen iraní, pone en peligro al pueblo libanés y amenaza a comunidades israelíes.
Israel responde a esta amenaza como lo haría cualquier país del mundo: protegiendo a sus ciudadanos.
Israelíes y libaneses merecen vivir sin Hezbolá, sin terrorismo, sin miedo y en paz.
A la izquierda, momento exacto en el que Abu Mustafa, comandante de la Yihad Islámica, escucha el coro de balidos de 72 cabras.
Mustafa fue uno de los secuestradores de Yagil Yakov, de 12 años, el 7 de octubre, además del responsable de la violación y asesinato de dos niñas israelíes menores de edad, y de matar a un ciudadano israelí al que le sacó los ojos.
Los palestinos, mientras tanto, publicando un vídeo-obituario recordando a Wishah, el "cámara".
Se ve claramente que lo que lleva en las manos es una Nikon última generación, lanzando ráfagas de fotos a diestro y siniestro.
Claro.
El alcalde de Nueva York, Mamdani, criticó duramente a Israel ayer por el asesinato de Ahmed Wishah, un supuesto periodista de Al Jazeera.
Acá podemos ver al verdadero Ahmed Wishah, francotirador del brazo militar de Hamás.
Otro perioterrorista palestino.
ATERRADOR: Un testigo israelí relata haber visto a civiles palestinos reírse mientras violaban a una mujer a la que sacaron de un coche. Luego la descuartizaron con un cuchillo y continuaron violando el cadáver, riendo.
Estos mismos civiles encontraron después a una pareja que huía y los masacraron con hachas y cuchillos.
El 7 de octubre, civiles palestinos se presentaron preparados para masacrar y torturar judíos, armados con hachas y cuchillos.