Mi referente feminista es mi mamá. Me enseñó a estudiar, trabajar y construir mi propia independencia. Porque cuando tenés tus propios recursos, no necesitás las dádivas de ningún hombre ni soportar lo que no querés para poder sostenerte.Gracias, Miryam, por enseñarme a ser libre
No soy la mejor feminista ni la más preparada pero soy mujer en un mundo machista y si hay algo q aprendí por mi historia personal, la de mi mamá y mi abuela es q la INDEPENDENCIA ECONÓMICA es clave para poder SER. No se negocia. Nunca se sometan a las dádivas de un tipo. Fin.
lo peor de la situación con flor peña es q una vez más estamos ante la CÁRCEL q conlleva ser mujer y el NULO margen a equivocarte, mañana prendes la tele y tenes al presidente de la nación diciendo la burrada más grande y quitandonos 3 derechos y no los vas a ver tan indignados
Dónde estabas vos mientras tu sobrina vivía expuesta a un violín asesino que la descuartizó? No hay una sola feminista que no haya salido a hablar de este caso
En pleno 2026, es necesario seguir aclarando q el FEMICIDIO es la manifestación más extrema de violencia contra la mujer, arraigada en relaciones desiguales de poder y discriminación, el agravante del tipo penal no radica en el sexo de la víctima, sino en la MOTIVACIÓN del crimen
Qué fácil ser violador en este país, la policía te da tiempo, los fiscales te tratan como un rey, los medios saben que les rinde mas un reel de un femicidio que un reel sobre prevención de violencia, el estado te da un ayudín queriendo sacar la figura de femicidio como agravante y como si eso fuera poco..una rubia genérica sin ninguna razón aparente milita para que, si te denuncian (y te toman la denuncia) vaya presa la denunciante.
Los verdaderos privilegios.
Que angustia vivir otra vez un casos como el de Agostina y tener que seguir escuchando opiniones totalmente misóginas incluso hablando de una menor. Es una pesadilla sin fin.
Hay que reconocer que para odiar al Estado y querer destruir al Estado disfrutan bastante de la petrolera del Estado, los aviones del Estado, los bancos del Estado y hasta de las orquestas y los mamelucos del Estado.
1️⃣ Derrocar a un dictador suena moralmente justo. Nadie llora por un tirano. Pero el derecho internacional no se construyó para proteger a los buenos, sino para contener a los poderosos. Por eso prohíbe la fuerza casi sin excepciones: no porque ignore la injusticia, sino porque sabe que, si cada país decide a quién “liberar” a balazos, el mundo vuelve a la ley del más fuerte.
2️⃣ El problema no es Maduro. El problema es el precedente. Cuando la fuerza militar se usa para cambiar gobiernos sin reglas claras, la soberanía deja de ser un límite y se vuelve un estorbo. Hoy es “derrocar a un dictador”; mañana será “corregir una elección”, “proteger intereses”, “restaurar el orden”. El derecho no absuelve dictaduras, pero tampoco legitima cruzadas unilaterales.
3️⃣ La pregunta incómoda no es si un tirano merece caer, sino quién decide cuándo y cómo. Porque la historia enseña algo brutal: sacar al dictador es fácil; construir justicia después, no. Y cuando la legalidad se rompe en nombre del bien, casi siempre lo que sigue no es libertad, sino caos, violencia y nuevas víctimas. El derecho existe para recordarnos eso, incluso cuando incomoda.
Hace un año, mi mejor amiga se alejó por completo. Siempre estaba “ocupada” o “cansada”. En ese momento me afectó la distancia, pero hoy entiendo la realidad.
Hoy tiene su propio negocio, casa nueva y una paz mental increíble. No estaba perdida, estaba construyendo. No era antisocial, estaba priorizando su futuro.
Si eres joven y te sientes culpable por decir "no" a las salidas para trabajar en tus metas, recuerda esto: A veces el aislamiento no es soledad, es alineación 🧏🏻♀️