Como jurista, me quedo con una frase del discurso del @Pontifex_es en el @Congreso_Es que debería enmarcarse en cada parlamento: "Una ley no alcanza su verdadera grandeza por el mero hecho de haber sido formalmente aprobada; la alcanza cuando puede comparecer ante la dignidad de la persona y salir de ese examen sin avergonzarse".
Recordatorio:
—¿Hemos podido tener mejores opciones en estas elecciones?
—Sí.
—¿Cómo?
—Con la reforma política de Vizcarra (PASO).
—¿Qué pasó entonces?
—Keiko la cambió. No le favorecía. Bajó calidad, fragmentó el voto y así pasó a 2da vuelta.
Hasta de eso es responsable.
En la era de la #InteligenciaArtificial, en la que la dignidad humana corre el riesgo de verse eclipsada por nuevas formas de deshumanización, tenemos el deber urgente de permanecer profundamente humanos, custodiando con amor esa magnífica humanidad que se nos ha dado y revelado en plenitud en Cristo, y que ninguna máquina podrá jamás sustituir en su esplendor. #MagnificaHumanitas
https://t.co/Ple93kfbB8
María vive en Amazonas. Fue a votar. Le tocó ser miembro de mesa. Pero Renovación Popular dice que su firma en el acta es falsa.
La contactamos. Confirmó su participación en la elección. Comparamos su firma en acta vs. la de RENIEC.
RP lo ha hecho con casi 600 peruanos 👇(1/3)
La repetición de una mentira no la convierte en verdad.
Pero es una muy conocida técnica de manipulación de masas.
Las irregularidades del 12 de abril no afectaron a 92,000 mesas de votación. Si hubo afectación, fue a mucho menos del 1%. Y no cambia el sentido de la votación.
Pero si todo el día te dicen fraude, fraude, fraude, te la terminas creyendo y tu también comienzas a gritar fraude. Y te enfurece que otros no hagan lo mismo, hasta perderte en la masa de la que te sientes parte, sin pensamiento crítico alguno. Ya no importa si hay ley. No hay que cumplirla, porque "salvarnos" es mas importante.
La humanidad, en muchos lugares y épocas ha vivido lo mismo. No es que la gente sea mala o tonta. Esta, simplemente manipulada y agitada por los miedos que le han creado.
Solo puedo adelantarles que si se saben algo de historia recuerden que esto termina mal. Para todos.
Yo, individualmente, no lo tengo miedo a ninguno de los 3 candidatos/partidos que se pelean la segunda vuelta. Tras varios años trabajando en el Congreso, incluso cerca al castillismo, estoy seguro que los 3 son garantes del status quo, parte de un pacto político dominado por Fuerza Popular, que no lucha contra la pobreza o la corrupción, sino por cuánto le toca a cada uno, cuántas obras sacan para sus regiones y cuánto les toca por sacarlas.
Esta pantomima de creer que hay solo dos vías de cambio no toma en cuenta los últimos 5 años, en los que prácticamente todos han aprendido a dejar de lado sus consciencias para "avanzar", tener el poder que creen que les corresponde, pero al final olvidando a las personas que juraron representar.
Ahora, si bien no me dan miedo, sí me preocupa la ligereza con la que personas de cada bando hablan de los votantes en un país que nunca fue una República y en el que nadie compite en las mismas condiciones. ¿Es justo que la gente más olvidada del Perú sienta esperanza por recuperar lo que quedó de Castillo? Sí. ¿Es justo que la gente que vio un cambio profundo en sus vidas por las obras del fujimorismo en los 90's espere que vuelva eso? También. ¿Es justo que la gente vote basada en la promesa de la firmeza, estabilidad y la "protección divina"? Seguro que también.
Y todo esto es justo porque en el Perú no vivimos en real democracia y libertad, y de esto se han encargado quienes gobiernan desde hace décadas. No podemos tomar decisiones libres si no tenemos acceso a la misma información verificada, si no garantizamos que las infancias lleguen a este país protegidas contra la desnutrición y la anemia, o si no accedemos a una educación que forme ciudadanos plenos. El problema está arriba, en un sistema que olvidó que somos ciudadanos y nos ve solo como consumidores.
Si bien ninguno de ellos me da miedo, sí me decepciona que hayamos permitido que esto pase. Más allá del discurso (prácticamente imposible) sobre una nueva Constitución, no veo propuestas de transformación profunda de la nación. Necesitamos garantías de vida digna para todas las peruanas y peruanos, recuperar las ganas de soñar, romper el pacto de corrupción con el que TODOS convivimos: es hora de dejar de sobrevivir.
No todo está perdido. Espero sinceramente que lo malo que venga en los próximos años nos saque de este círculo de indefención aprendida que nos domina y nos recuerde que somos ciudadanos con el poder real sobre cualquier clase política. Yo estaré presente, desde la sociedad civil, resistiendo y animando a que nadie baje los brazos. Mientras tanto, toca pensar qué hacemos, juntos, sin egos, para ofrecerle al país la posibilidad de que su próximo voto sea más libre.
Qué vivan todos los peruanos y peruanas; que viva la esperanza de una República de iguales.
Peruana reconoce que Argentina tiene una calidad de vida muy superior a Perú, gracias al progresismo. Pero el ¢onerø DBA cree que "la economía lo es todo" porque 'crece' mientras se trabaja como 'mula'. Esa es la consecuencia del modelo embrute¢edor de Fujimori, ser como Haití.
La narrativa “2017” es para echar la culpa a PPK y la migración venezolana.
Pero lo cierto es que el 2021 teníamos 2 muertes criminales diarias. Hoy son 6.
Las cifras se dispararon con su protegida Dina Boluarte. Es es la verdad y no una “narrativa”. Que cambio desde el 2023? Las leyes pro crimen que la favorecen.
América Latina no puede seguir aceptando, con resignación o cinismo, el papel de patio trasero de los Estados Unidos. Ninguna nación que se pretenda soberana debería vivir pendiente de los movimientos de potencias que actúan como si el derecho internacional fuera una recomendación opcional: Estados Unidos, Rusia, China, Irán, Israel. Cambian los discursos, varían las banderas, pero la lógica es la misma: intervenir primero, explicar después —si es que se explica.
Conviene decirlo sin rodeos. Nicolás Maduro es un dictador, del mismo modo que lo es Miguel Díaz-Canel. La diferencia no es moral ni política, sino económica: uno gobierna sobre petróleo; el otro, sobre azúcar, tabaco y ron. El valor estratégico del recurso define el tono de la indignación internacional. No es una cuestión de principios, sino de intereses.
Estados Unidos —como los demás actores mencionados— no puede seguir asumiendo el rol de policía del mundo sin asumir también las responsabilidades que ese papel implica. Si de verdad se trata de combatir el narcotráfico, entonces habría que empezar por casa: detener a los grandes distribuidores, perseguir el lavado de dinero y enfrentar el consumo masivo de cocaína que sostiene el negocio. Sin demanda no hay oferta. Todo lo demás es hipocresía diplomática.
Y si hablamos de violaciones sistemáticas de derechos, la coherencia exige mirar también hacia el norte. Donald Trump debería ser el primero en rendir cuentas ante la justicia: por las denuncias de agresión sexual, por la persecución de migrantes capturados en las calles por ICE, por el asalto al Capitolio, por la normalización del autoritarismo como espectáculo político. La impunidad, cuando se vuelve costumbre, termina exportándose.
Mientras tanto, en países como el Perú seguimos atrapados en discusiones menores: si elegimos a fulano, zutano o perencejo, como si el margen de decisión fuera realmente nuestro. Nos dicen que el voto es soberano, pero todos sabemos quiénes terminan inclinando la balanza: los intereses estadounidenses y las élites económicas locales. Lo ocurrido recientemente no es solo grave; es obsceno.
“No jueguen con este presidente”, advierten algunos, con tono solemne. Pero la realidad es exactamente la inversa: es el presidente quien puede jugar con quien le venga en gana, sin controles reales, sin contrapesos efectivos, sin consecuencias. Y nosotros, espectadores disciplinados, seguimos discutiendo nombres mientras otros deciden el tablero.
Tal vez el verdadero problema no sea a quién elegimos, sino cuánto estamos dispuestos a tolerar antes de llamar a las cosas por su nombre.
1️⃣ Derrocar a un dictador suena moralmente justo. Nadie llora por un tirano. Pero el derecho internacional no se construyó para proteger a los buenos, sino para contener a los poderosos. Por eso prohíbe la fuerza casi sin excepciones: no porque ignore la injusticia, sino porque sabe que, si cada país decide a quién “liberar” a balazos, el mundo vuelve a la ley del más fuerte.
2️⃣ El problema no es Maduro. El problema es el precedente. Cuando la fuerza militar se usa para cambiar gobiernos sin reglas claras, la soberanía deja de ser un límite y se vuelve un estorbo. Hoy es “derrocar a un dictador”; mañana será “corregir una elección”, “proteger intereses”, “restaurar el orden”. El derecho no absuelve dictaduras, pero tampoco legitima cruzadas unilaterales.
3️⃣ La pregunta incómoda no es si un tirano merece caer, sino quién decide cuándo y cómo. Porque la historia enseña algo brutal: sacar al dictador es fácil; construir justicia después, no. Y cuando la legalidad se rompe en nombre del bien, casi siempre lo que sigue no es libertad, sino caos, violencia y nuevas víctimas. El derecho existe para recordarnos eso, incluso cuando incomoda.
Repiten y repiten que lo de Ollantaytambo es accidente.
Como alguien que vive en el reino de los trenes, se los explico: los trenes del país deben ser manejados por una sola empresa, nacional y moderna. Tener 2 empresas privadas manejando una vía es caldo de cultivo para estos choques. Así que no es accidente, es producto de la privatización.
Ahora mi duda es si las empresas asumirán los costos del accidente o ahí sí quieren que "papá Estado" los asuma?
Actualización: estoy viendo que hay una tercera empresa que maneja la vía. ¡Tres empresas involucradas! Me sorprende que este accidente no haya ocurrido antes.
“El pez nunca descubre que vive en el agua. De hecho, como vive inmerso en ella, su vida transcurre sin advertir su existencia. De igual forma, una conducta que se normaliza en un ambiente cultural dominante se vuelve invisible.” Michel Foucault.
A los 13 años nos hacen leer a Vargas Llosa y cómo violaban gallinas en su colegio y se hacen los calzón con bobos con libros sobre ser gay. Seas pendejo.
Lima es tan hostil que una mujer embarazada NO puede cruzar desde Av Las Palmeras en Camacho (La Molina, óvalo Monitor) hasta Jockey Plaza (en Surco, al frente) sin tener que recorrer 1km sea al Este o al Oeste; contando tan solo con un puente peatonal. 3/3
Estoy Totalmente de Acuerdo Con
Victor Caballero @DiarioDeCurwen
Y Si Ustedes También Están de Acuerdo, Gente Tuitera, denle
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