Con respeto, Iván: si usted quiere ganar, imprima un millón de camisetas de la selección que digan CEPEDA.
De otro modo, le deja el patriotismo y el simbolismo de la selección a la derecha. Ellos no se van a quitar la camiseta porque usted se queje aquí.
Y, sí, el alegato de fraude de la izquierda fue inapropiado, irrespetuoso e inoportuno, y mostró una gran inmadurez política.
Pero el discurso incendiario de Espriella mostró un odio encendido y un talante asesino.
A ver si en el @PactoCol aterrizan y dejan de vender una asamblea nacional constituyente, que con este panorama electoral saldría más regresiva que la de 1886. ¡Aterricen!
Odian a un narcisista mediocre, rodeado de amistades turbias, beneficiado por ellas, incapaz de hablar sin mentir y con un “programa de gobierno” escrito en servilletas. Y ahora quieren reemplazarlo por el mismo modelo, pero de derecha.
Más lo segundo que lo primero.
Si el problema fuera únicamente la imposibilidad de capitalización, esperaríamos que las EPS intervenidas se deterioraran a la misma velocidad que antes, pero de forma predecible.
Sin embargo, lo que ha ocurrido sistemáticamente es que, una vez intervenida una EPS, el deterioro se acelera de manera pronunciada.
Eso no es casualidad: es el rastro de la responsabilidad del Estado.
Esa responsabilidad tiene dos caras.
Una directa: la gestión deficiente durante las intervenciones, manejadas por los gobiernos de turno (todos, sin excepción, incluido el actual), que invariablemente agravaron la situación financiera y profundizaron la deuda con la red prestadora.
Y otra indirecta: la vigilancia laxa o tardía (en algunos casos cómplice) que permitió que estas entidades llegaran al borde del colapso sin que nadie interviniera a tiempo.
Decir que “unos privados se robaron los dineros de la salud” es una simplificación conveniente que han hecho todos los gobiernos, incluido el de @petrogustavo
La quiebra de miles de clínicas y hospitales, y la pérdida de recursos del sistema, tienen al Estado como corresponsable, ya sea por lo que hizo cuando intervino, o por lo que dejó de hacer cuando debía vigilar….
Estás decisiones son un poco “paranoicas” por el antecedente del COVID-19…
Podría entender la cuarentena (y eso…) por detección en fase prodrómica y por lo largo del período de incubación…
Pero, “habitación de presión negativa, etc…”
En fin, el COVID19 dejó secuelas de estupidez en quienes están obligados a aplicar protocolos basado en ciencia…
¿O ya las tenían y el COVID19 solo los hizo visibles?
López está con miedo de avisarlo con todas las letras de una sola vez y va haciéndolo de poquitos, para que cuando lo haga, nadie se sorprenda y la ataquen.
@FioreViani Claro en un mundo 100% católico, hasrs lo podrían ver así, pero no hay solo católicos en el mundo, la superioridad moral que tienes. mamita querida.... Asusta
Obvio , Doña Cecilia!!!
La tecnocracia…
Esa ciencia pura, aséptica, neutral.
Sin ideología.
Sí, esa que durante décadas recomendó flexibilización laboral y dio precarización. Que midió el éxito de los países en PIB y se le olvidó medir el bienestar.
Que optimizó la productividad y produjo una epidemia de ansiedad, burnout e insomnio.
Es obvio que las cifras no mienten…
Pero, quién decide qué se mide, qué se prioriza y qué se ignora, esa persona, sí lo hace por una decisión política.
Llamarle “rigor técnico” a una visión particular del mundo no la hace neutral.
La hace invisible.
La ideología más peligrosa es la que no se reconoce como tal…
Un hombre abiertamente homosexual tratando de convencer a su pais de que vote por una mujer abiertamente homofobica. Parece chiste pero es la realidad de Colombia hoy.