⠀
⸻ 𝑳A 𝑴IRANDA ;
Cuando baila, esbelta, grácil y vivaz como una avispa, con su corpiño dorado, su vestido de vuelo multicolor, con sus hombros desnudos, sus piernas finas que la falda descubre al elevarse, su pelo negro, sus ojos de fuego... es una criatura sobrenatural.
ㅤ
@xwoodencage —Cansada, pero se siente reacia a dar esa respuesta en su estado... ¿por qué será? Se encoge de hombros y sonríe—.
Mejor sabré. —Replica, burlona—. No te he visto apenas hoy.
@xwoodencage —Se hace la remolona, un poquito nada más; rodea la silla de Rodrigo como estudiándolo, como un gato, hasta que finalmente se decide a ocupar el hueco que le ofrece—.
Respuesta correcta.
@xwoodencage —Sonríe con sorna, como cada vez que se sale con la suya... que es más a menudo de lo que debería, probablemente. Para compensar, la vida ya se ha encargado de no tenerla consentida—.
¿No era que necesitabas un segundo? Para una vez que estoy dispuesta a esperar...
@xwoodencage ¿Le has puesto nombre? Al perro, no al martillo.
—Aunque, bien mirado, también podría ponérselo. Miranda de pequeña nombraba todas sus cosas... y de no tan pequeña también—.
@xwoodencage ¿Cuál de todos? Tienes muchos.
—Se vuelve a la zona de las herramientas, donde hay al menos tres martillos pulcramente alineados con cinceles y... tantas otras cosas que no sabe ni qué son—.
@TRAGAFUEG0S pensar como podría contenerlas a todas en su hogar, si podrían dormir con sus hermanas.
—Miranda puede quedarse con Rodrigo, y tú y Candela en el taller.
No dudaba al hablar, ni aceptaría un no. De ser un no, insistiría, y de ser otro, convencería a la Candela, »
@xwoodencage < frenético que lleva su corazón—.
¿Rodrigo? —El alivio que siente al verlo ahí sentado, al saberlo de carne y hueso, le da ganas de llorar—. Estás... oh, Rodrigo, ha sido horrible. Los carros... Y dentro... Ismael y Candela... y las bestias...
@xwoodencage —Cuando se despierta, tiene un grito de alerta en los labios, uno que tampoco llega a proferir en esa ocasión. Se incorpora de golpe, agitada y sudorosa, con la pegajosa sensación de que la pesadilla aún no ha terminado; un brazo, posiblemente roto, le palpita de dolor al ritmo >
@TRAGAFUEG0S@VEINTES0LES < quisiera sentarse a su lado, pero temía por su criatura y no se atrevía a abandonar el reposo recomendado. Jamás los había sentido tan lejos como en ese momento—.
¿Despierta? —Se incorporó cuando oyó sus voces. Si estiraba el brazo herido, podía alcanzar el otro costado >
@ACER0DEMI < pero quizá sufre más: no ha tomado nada en razón de su estado y la vida por la que teme no es la suya, sino otra—.
Hola, Martín. Si lo digo, ¿me creerás?
@ACER0DEMI —No sabe muy bien cómo ha despertado (ni, para el caso, cuántas veces: lleva toda la noche mezclado sueño y realidad), pero por fin se sabe lúcida y reconoce a Martín al pie de su cama. Por fortuna, si es que acaso existe y le sonríe, no ha salido tan mal parada como los otros, >
—Le acerca el laúd a @TRAGAFUEG0S, recorriendo el camino nevado con inaudita cautela. Huele la sangre antes de ver al conejo, con la garganta y las tripas abiertas, unos pasos más allá de donde su hermano se sienta; habrá sido un zorro al que más tarde han espantado sus pasos. >
@TRAGAFUEG0S < pueblo que ahora está (si no es que siempre lo estuvo) maldito. Ahora es tarde, claro; ahora está tan anclada a la villa como a la feria, a su pesar, y por eso le duele la traición de las urnas como si a ella también le incumbiera. Por eso interrumpe la canción antes de que >