Las elecciones presidenciales serán un censo o sondeo de qué tan estúpido eres:
Votas por Fajardo: estúpido.
Votas por Paloma: realmente estupido.
Votas por Abelardo: extremadamente estupido. La estupidez en sí misma.
@alejate_h2@EPMestamosahi El problema no es que alguien te quiera pagar los servicios, el problema son los que te quieren robar el pago de los servicios hackeando la página de pagos.
COMUNICACIÓN PÚBLICA
A Álvaro Uribe Vélez
Señor expresidente y excandidato al Senado:
En atención a sus recientes declaraciones, le solicito que, a la mayor brevedad, presente ante la justicia las pruebas que sustenten la acusación que ha formulado en mi contra, en relación con el asesinato del senador y candidato presidencial Miguel Uribe.
En un Estado de derecho, las afirmaciones de tal gravedad no pueden quedar en el terreno de la insinuación ni de la descalificación pública. La responsabilidad con el país exige acudir a las instituciones y permitir que sea la justicia la que esclarezca los hechos con base en evidencias verificables.
Quedo, como en ocasiones anteriores, a la espera de que este asunto sea tramitado en los escenarios judiciales correspondientes. Colombia merece verdad, rigor y respeto por la vida democrática, no la propagación de señalamientos sin sustento ni la incitación al odio en el debate electoral y político.
Atentamente,
Iván Cepeda Castro
Candidato a la Presidencia de la República
Pacto Histórico
La candidatura de @IvanCepedaCast demuestra que una de las cosas más importantes en un candidato es su trayectoria de vida: cómo esa trayectoria lo ha formado y lo que ella le transmite a sus electores. En su momento, la trayectoria de @petrogustavo y la coyuntura que estábamos viviendo me motivó a hacerle campaña y a votar por él. En esta ocasión, con Iván Cepeda, la decisión es inmediata, él representa a las víctimas de los crímenes de Estado, esa parte de la historia de Colombia que aún nos falta conocer. No hay nadie mejor que él que pueda representar a la izquierda en estos momentos y continuar el proyecto de cambio con un norte ético que a este gobierno, en algunas ocasiones, le ha faltado. El resto será el clásico y frío cálculo electoral, pero antes de eso, se necesita un buen candidato, y ni en el centro ni en la derecha encontrán a alguien que sea capaz de transmitir tanta coherencia y respeto por la dignidad humana como Iván Cepeda.
Quiero ratificar mis condolencias a la familia de Miguel Uribe, manifestarles mi solidaridad y empatía frente a su dolor. No obstante, lamento el mensaje enviado a la opinión pública con la exclusión del Presidente de la República y de todos los funcionarios de gobierno, de un rito cristiano y de una ceremonia cuyo realidad constitutiva es el perdón, el amor y la reconciliación. Es un gesto que simboliza el desprecio por quien representa la unidad de la nación al igual que de un proyecto político de justicia social que quiere corregir las raíces profundas de un conflicto que ha causado millones de víctimas.
Estamos en un momento en el que las bases de la República están siendo amenazadas por los agentes del odio, de la violencia, del asesinato. Los enemigos de la paz, de la política civilizada, democrática, quieren aprovechar la tragedia de un asesinato abominable e injustificada para ponerla al servicio de sus mezquinos deseos de poder.
Lo que se hizo hoy, desnaturalizando el sentido de una ceremonia católica, es proferir una amenaza contra todos aquellos que no comparten los principios de una parte de la población colombiana que por acción o por omisión ha desencadenado la guerra y la muerte en el país. Hoy, con un oportunismo nauseabundo, el presidiario que funge de jefe de su movimiento político se permite apelar a la calumnia para acusar sin fundamento al Presidente de la República de un hecho que solo los enemigos de la paz pueden celebrar. La misma voz que quiere cambiar la historia de Colombia en un asombroso acto de malabarismo cínico, para que quienes han sido los autores del terrorismo de Estado posen ahora de víctimas, hace hoy una grave afrenta al derecho fundamental a la memoria, con una negación criminal de la persecución a la que se ha sometido a los campesinos, a los estudiantes, a los disidentes, a los grupos políticos que se han opuesto a la barbarie y al despojo de la clase dominante.
A esta voz se ha unido un coro de odio que como en los tiempos de la violencia partidista, llama a la agresión ciega. Contra nosotros, contra el pueblo colombiano progresista y pacífico, se cierne una amenaza que no podemos minimizar. Tenemos 6402 razones para tomarlos en serio, para no dejarnos confundir por sus mitologías de héroes imaginarios. Hoy, que conmemoramos la muerte de Jaime Garzón, insistimos en nuestro mensaje humanista, democrático, para que en Colombia se acabe la represión y el asesinato sistemático de quienes piensan diferente. Queremos para Miguel Uribe lo mismo que exigimos para los miles de muertos que dejó el terrorismo de Estado: verdad, justicia y reparación. En lo que a mí concierne, en tanto creyente en la trascendencia de la vida, prefiero imaginar a Miguel y Garzón en algún lugar despojados de las pasiones tristes y enceguecedoras que han dominado este país, disfrutando de la posibilidad de una fraterna conversación. A pesar de todo, sigo pensando que el diálogo y la tolerancia son los caminos para no prolongar las venganzas y que los niños que sufren hoy no sean los adultos vengadores de mañana.
La derecha en estos momentos: "no miren a mi muerto, no hablen de nuestro muerto, no opinen de nuestro muerto, es de nosotros y nada más". Politizando y estratificando la muerte.
En un país donde la muerte violenta es el común denominador, sólo es posible el dolor selectivo. Estamos, sin duda alguna, frente a la estratificación de la muerte.
Con el atentado a Miguel Uribe, la indignación del colombiano se ha extendido más de 12 horas. La cual se confunde con el oportunismo de los políticos que utilizan el dolor como arma electoral. Mientras su infame posición reclama ser autoridad moral sobre el gobierno de turno.
12 horas de indignación para todos aquellos que rechazan la presencia de las comunidades indígenas en la Universidad Nacional. Pero defienden que en ella habitualmente sea habitada por policías y paracos.
12 horass de indignación por los discursos ridiculos de
@DanielSamperO ¿Cómo es posible tanta mediocridad? Que la única herramiebta que tiene es buscar una tendencia que nada contribuye con la discusion de país que ahora nos atañe. #LaCirugíaEstéticaDePetro
@Adrianaveterin2 Eso no son sino fotos. La ciudad de Medellín está colapsada. El sistema metro no cubre la totalidad de la necesidad del transporte de la población. Puros discursos idealistas sin fundamento.