Por fin @juanestebansr reconoce lo que ha sido obvio en su labor en Washington desde hace rato: más que periodista con infulas de objetividad es un colombiano con claros sesgos políticos.
#ResumenDeLaTristeza| Para mí el gobierno Petro fue un gobierno de resultados a favor de la gente, presidente @petrogustavo se le quiere y se le reconoce todas sus apuestas.
Pero es clave decir que en estos 4 años nunca tuve todas las garantías de protección de la Unidad de Protección - @UNPColombia, tanto así que es primera vez en la historia de esa entidad que después de hacer estudio de riesgo jamás llega la resolución del resultado de evaluación del CERREM, uno llama a esa entidad y todos se hacen los locos.
Que triste que cientos de liderazgos hayan sido tratados como yo, esa línea del gobierno si me generó mucha tristeza, llamadas al director que jamás resolvieron nada o no fueron atendidas, vengo reclamando desde el día 1 y jamás tuve una respuesta.
En marzo de 2025 me hicieron reevaluación y jamás llegó la resolución, vamos por julio de 2026 y ni una razón, nadie sabe nada.
@ONUHumanRights@DefensoriaCol
Reitero mis reconocimientos al presidente y a su vicepresidenta por su labor de dignificar la vida de los colombianos en muchas áreas, lamentablemente lo de la unidad si fue un mar de desaciertos.
Avec GTA 6 sans disque en 2026 et l'annonce de Sony de la fin des ventes de disques physiques pour les jeux en 2028, la question de savoir comment on considère ces produits se pose.
Demain, vous paierez sans jamais rien posséder. Ni prêt, ni revente, ni garantie de conserver ce qu'on a payé.
Le jeu vidéo n'est pas une simple marchandise, c'est un bien culturel et le droit en vigueur doit s’y appliquer.
Nous ouvrirons le chantier en 2027. Les joueuses et joueurs aussi ont des droits !
Algo muy profundo ha cambiado en Colombia: en los años 60 y 70 del siglo pasado la anomalía de la elección de un presidente que ha jurado cumplir la Constitución de los Estados Unidos motivaba a la izquierda a convocar a la insurrección armada y a la creación de guerrillas, hoy la impulsa a llamar a la desobediencia civil pacifica.
La izquierda colombiana entró en un proceso de recomposiciónde sus fuerzas luego del pírrico triunfo de Abelardo de la Espriella el pasado 21 de junio, pero ¿cómo recomponerse si no le interesa hacer un balance riguroso de lo que acaba de pasar?
Algunos de los análisis comparan a Abelardo de la Espriella con otras figuras mediáticas como Bukele, Milei o Bolsonaro, sin mencionar el contexto histórico en el cual surge su candidatura, y sin dejar de hacer uso de la muy manida idea de la polarización. Para quienes hemos estudiado el conflicto armado y los procesos de paz colombianos, el período que empezó en 2012, con el inicio de las negociaciones entre el gobierno de Juan Manuel Santos (2010-2018) y las FARC-EP, se asemeja al proceso de democratización iniciado en el gobierno de Belisario Betancur, en 1982. Así como Santos, Betancur (1982-1986) decidió negociar con la insurgencia armada en un claro contraste con la política de “mano dura” de su antecesor, Julio César Turbay Ayala (1978-1982).
El diagnóstico era claro: frente a la movilización armada de los años 1960 y 1970 había que transformar el régimen político y reformar la constitución, una de las consignas del movimiento armado en esa época. Así, Betancur cambió la lectura sobre el conflicto que había prevalecido hasta ese momento: la insurgencia armada no era una “importación” de la Unión Soviética, sino una expresión de “causas objetivas” que había que superar a través de reformas políticas y sociales. Este período de la historia colombiana, conocido como de “apertura democrática”, desembocó en la dejación de armas del M-19 y de otras fuerzas armadas, y en la promulgación de la Constitución de 1991.
En el fondo, se trataba de “quitarle el piso” a la insurgencia, un objetivo parecido al de la Alianza para el Progreso ante el avance de la Revolución cubana en América Latina. Pero reconocer que la insurgencia tenía “piso” en las regiones donde había surgido y se había expandido significaba que había que disputar con ella el poder local. Por esto, al tiempo en que se hablaba de “apertura democrática” se llevaba a cabo una cruenta campaña de exterminio contra la Unión Patriótica (UP), partido político surgido de las negociaciones con las FARC-EP.
Cuarenta años después, el proceso de democratización marcado por la firma del Acuerdo de Paz de 2016 fue el que hizo posible la elección de Gustavo Petro en 2022, período marcado también por el asesinato de líderes sociales y excombatientes de las FARC-EP.
De la Espriella llegó a “quitarle el piso” a la izquierda para que esta no vuelva a ser una opción de poder. Su consigna de “destripar a la izquierda”, en un país marcado por la violencia política, solo puede hacer referencia al exterminio de la UP y al período de La Violencia (1946-1965).
Sin embargo, si se trata de quitarle el piso a la izquierda, algunas de las reformas propuestas por esta tendrán que realizarse. Las élites colombianas saben que la “mano dura” de Julio César Turbay Ayala o de Álvaro Uribe Vélez (2002-2010) llevará a un crecimiento del descontento popular, marcado, esta vez, por un fuerte sentimiento antiimperialista y por las imágenes del genocidio en Gaza.
Por otro lado, en la izquierda también abundan las lecturas simplistas de lo ocurrido. Así haya perdido, la votación obtenida por la izquierda es digna de admirar. Teniéndolo todo en contra –un candidato apoyado por los Estados Unidos y por toda la clase política tradicional–, la izquierda perdió por solo 250.000 votos. Sin embargo, la campaña de Cepeda estuvo caracterizada por el hermetismo, sobre todo antes de la primera vuelta, sin duda influenciada por el estilo de gobierno de Petro, quien, muchas veces, se comportó más como un comandante del M-19 que como el presidente de todos los colombianos.
Durante estos cuatro años, Petro, equivocadamente, decidió replegarse sobre sí mismo: un presidente rodeado por un círculo de aduladores y refractario a las críticas es más propenso a vivir en una realidad distorsionada. La campaña de Cepeda, también replegada sobre sí misma, estaba convencida de que ganaría en primera vuelta y, por lo tanto, no tenía un plan B. El pueblo colombiano, comprometido con la continuación del proyecto de izquierda, usó toda su imaginación política para ganar la segunda vuelta, pero ya era muy tarde, la campaña de Cepeda no hizo todo lo que estaba a su alcance para hablarle a la gente que no estuviera ya convencida. Cepeda pensó que Petro le heredaría todo su capital político, sin saber que también le heredó sus errores, los falsos y los reales, ante los cuales Cepeda no quiso tomar distancia.
Ha quedado claro que el mayor reto de la izquierda es poder transmitirle sus ideas a la gente que no piensa como ella, en últimas, es transformar la sensibilidad de esas personas que se resistieron a ver esta contienda electoral como una disputa entre la vida y la muerte. Hacer un balance de las elecciones y del gobierno Petro no es con el fin de autoflagelarse, como muchos despectivamente llaman a la crítica, sino con el fin de construir una izquierda más democrática, que pueda mostrarle al país que no fue una pausa en la historia de Colombia, sino una etapa más en un largo proceso de cambio político.
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@nocontextfooty México el eso típico borracho que comienza pareciendo chistoso, pero luego ya ebrio hasta el ombligo, se vuelve insoportable, fastidioso e igualado.
Hago un llamado a todo el país a rodear al campesinado. Es momento de que las comunidades campesinas se organicen más que nunca, porque no podemos permitir que regresen las épocas más oscuras del desplazamiento forzado y el despojo de tierras.
Los hechos que hemos denunciado responden a un mismo patrón de intimidación contra las familias beneficiarias de la Reforma Agraria. Las amenazas buscan forzar el desplazamiento de las comunidades para recuperar predios que hoy están en manos del campesinado.
Lo que está en juego no es solo la seguridad de estas familias, sino la defensa de la Reforma Agraria y el derecho del campesinado a permanecer en la tierra.
Lo que para estos es hermoso oculta el despojo:
- Las ciénagas y playones son baldíos de la nación. Pertenecen al estado.
- Nada tiene que hacer su ganado en tierras que deben ser para campesinos sin tierra.
- disecan, destruyen las ciénagas y persiguen a los campesinos que los denuncian.
Esa si es la historia de la Mojana y la depresión momposina.
Gustavo Gallón pionero en la defensa de derechos humanos. Salvó vidas, luchó contra torturas, desapariciónes forzadas, falsos positivos. Cada año estaba en la Comisión y luego en el Concejo de Derechos humanos de la ONU. Toda nuestra solidaridad a su familia. No lo olvidaremos!
#EleccionesLSV2026 | Chocó fue el departamento que más respaldó a Cepeda.
El 81,4% votó por el candidato del Pacto en la segunda vuelta; en primera vuelta fue el 76%.
La participación aumentó 12 puntos.