Se agolpan recuerdos, momentos, vivencias. Un hombre comprometido con su tiempo, su historia, sus convicciones. Lo recuerdo con su sonrisa. A Matilde, su hijo, sus hermanas y hermanos un apretado abrazo en el dolor.
Se fue Felipe. Duro, durísimo. Un ser humano con una sensibilidad increíble, un sentido profundo de justicia. Inclaudicable. Comparti muchos años de mi vida, dolores y alegrias, muy importantes en mi formación personal. Aún no puedo creer estar escribiendo sobre su partida...