Fantástico arranque de temporada para Dereck Moncada. Otra vez protagonista con el Lugano en Suiza. Titularidad y gol. Ya suma 5 festejos en Europa.
Talento y dedicación. Jugador enfocado, con un gran repertorio dentro de sus cualidades.
18 años 🇭🇳
🔙🌎 History is repeating in the most insane way!
🏟️ Only 3 World Cup quarterfinals have EVER ended 3-1 in 74 matches:
✅ 1938: Italy 3-1 France
✅ 1962: Brazil 3-1 England
✅ 2026: Argentina 3-1 Switzerland
🏆 And every single time… the winner was the defending champion.
🏆 🇮🇹 🇧🇷 Italy and Brazil both went on to win back-to-back World Cups.
🇦🇷 Now it’s Argentina’s turn.
👀 Destiny loading…
No odian a Bad Bunny, odian lo que representa. Pertenezco a una generación en la que te hacían sentir inferior por no hablar ingles, hoy son ellos los que tienen que aprender español. Ya no somos secundarios, también somos protas.
Bad Bunny en el Super Bowl: cuando el espectáculo se vuelve mensaje político
La presencia de Bad Bunny en el medio tiempo del Super Bowl, el evento más estadounidense de Estados Unidos, no es una casualidad ni una concesión artística. Es un mensaje cuidadosamente calculado desde el corazón del sistema económico y cultural más poderoso del mundo.
El Super Bowl no es solo un partido: es la vitrina comercial más grande del año, donde se define narrativa, identidad y consumo. Cada segundo está medido, cada símbolo es leído. En ese escenario, Bad Bunny apareció sin traducirse, sin diluirse, sin pedir permiso: español, estética latina, símbolos culturales claros y una puesta en escena que reivindica identidad.
No estuvo solo. La presencia de Lady Gaga como acompañante no es menor: representa el aval del mainstream anglosajón, el reconocimiento explícito de que lo latino ya no es marginal ni accesorio, sino estructural dentro de la sociedad estadounidense. La breve aparición de Ricky Martin funciona como un puente histórico: del estallido latino de finales de los 90 al presente, donde la cultura latina ya no irrumpe, se consolida.
El momento más potente no fue musical, sino simbólico: el desfile final con banderas latinas. En un contexto de tensión política, discursos antiinmigrantes y criminalización del migrante, ese cierre fue una declaración directa: Estados Unidos también es latino, en su economía, en su fuerza laboral, en su cultura y en su futuro.
La tensión era visible. No pasó desapercibido que Bad Bunny reapareciera con un chaleco antibalas bajo su traje blanco. Ese detalle rompe con la narrativa festiva y devuelve el mensaje a la realidad: la identidad latina en EE. UU. sigue siendo celebrada y, al mismo tiempo, amenazada. Reconocida por el mercado, cuestionada por sectores políticos.
Este espectáculo confirma algo clave: el sistema económico estadounidense ya asumió que lo latino es indispensable. El consumo, la música, la publicidad y la cultura lo reflejan. El conflicto no está en el mercado, sino en la política. Y cuando el escenario más visto del país envía este mensaje, queda claro que la discusión ya no es si la comunidad latina pertenece, sino quién se atreve a negarlo.
Bad Bunny no solo cantó. Marcó territorio cultural. Y lo hizo donde más duele y más importa: en la pantalla central del poder simbólico estadounidense.
Quien no entendió por qué Bad Bunny fue importante en el Halftime Show no es porque no le guste su música, es porque no entiende lo que representó.
No fue solo un show.
Fue un mensaje. Fue identidad. Fue cultura latina ocupando un espacio, sin pedir permiso en uno de los escenarios más vistos del planeta.
El halftime no se trata de gustos personales.
Se trata de impacto, de época y de representación.
Y eso, te guste o no, Bad Bunny lo cambió para siempre.
Benito Martínez Ocasio nos dio un show que honró a toda Latinoamérica con referencias que solo nosotros entendemos. El niño durmiendo en las sillas juntadas, los puestos de comida, las fiestas, la familia, lo vibrante que es nuestra cultura desde sus colores hasta los sonidos.
La mejor protesta siempre será mostrar nuestra alegría, nuestra cultura, porque ser capaces de sentir felicidad frente a la agresión es un acto de protesta por si mismo. De aquí nadie nos saca, de aquí no nos movemos, esta es nuestra casa. Donde nacieron nuestros abuelos. Gracias Bad Bunny ❤️
Ya que están considerando retomar la ley de empleo por hora, Me encantaría que este Ley tambien se les aplique a nuestros Gloriosos Diputados, que se les pague solo las Horas que asisten a trabajar al Congreso Nacional porque son expertos en pelarse la verga.
Quedo atento.
Lo siento pero yo no puedo confiar en un partido que se robó el Seguro Social. Lo siento pero yo no puedo confiar en un partido que robó en el COVID-19. Lo siento pero yo no puedo confiar en un partido que robó en ETA e IOTA. Lo siento pero yo no puedo confiar en un partido que aprobó una reelección ilegal. Lo siento pero yo no puedo confiar en un partido que sabe hacer fraudes electorales. Lo siento pero yo no puedo confiar en un partido que tiene a un presidente sentenciado como narco en EE UU. Lo siento, pero yo no olvido el daño que le han hecho al país y si ustedes manejarán los hilos de Honduras a partir de enero, yo en ustedes no confío. Qué decepción.