En París quemaron literalmente las calles para congelar la edad de jubilación a los 62 años. PP y PSOE acaban de pactar una reforma que hará que se pueda trabajar hasta los 72.
Cuánto tenemos que aprender.
Yo entiendo que no te guste el gobierno actual, pero alegrarte de que se acaben los descuentos en trenes y autobuses, que no suban las pensiones, que se acaben las rebajas en la factura de la luz, o que se bloqueen las ayudas para afectados por la DANA, es de un fanatismo cerril.
Esta mujer es Mariann Budde, obispa episcopal de Washington. En el sermón de investidura de Trump se plantó ante el magnate y le pidió respeto y misericordia para las personas LGTBIQ y los migrantes que viven y trabajan en Estados Unidos. Es más cristiana que todos los trumpistas, los de Vox y los del PP juntos