@RabbiShmuley Rabbi Dildo, neither the pope, Trump or Satanyahu have power over Jesus Christ.
“We must obey God rather than men… for we must all appear before the judgment seat of Christ.”
Acts 5:29; 2 Corinthians 5:10
Woe to those who manipulate religion and the very name of God for their own military, economic, and political gain, dragging that which is sacred into darkness and filth. #ApostolicJourney#Cameroon https://t.co/bKteFZ3iWE
Digital assets are entering a new phase. What once ran in parallel to existing financial systems is increasingly being applied to solve practical, real-world needs — often behind the scenes – from cross-border remittances to B2B money transfers. This creates new opportunities to add value in how money moves globally.
Today, we introduced the Mastercard Crypto Partner Program — a global initiative that brings together more than 85 crypto-native companies, payments providers, and financial institutions. Together, we're creating a forum for meaningful dialogue and collaboration as this space continues to mature.
Hoy es un día importante para el futuro de Hispanoamérica, es indispensable frenar de raíz al narcosocialismo que tiene en la mísera a Honduras y seguir erradicando a los comunistas en nuestro bello continente.
Espero que la gente le dé su voto y respaldo a Tito Asfura, la opción que representa a la resistencia contra el cancer de la izquierda.
Debemos defender el estado de derecho y a las instituciones que nos permiten vivir en libertad, no importa el lugar donde esta se vea amenazada.
Vida, Propiedad y Libertad!!!!
Democracy is on trial in the coming Elections in the beautiful country of Honduras on November 30th. Will Maduro and his Narcoterrorists take over another country like they have taken over Cuba, Nicaragua, and Venezuela? The man who is standing up for Democracy, and fighting against Maduro, is Tito Asfura, the Presidential Candidate of the National Party. Tito was the highly successful Mayor of Tegucigalpa where he brought running water to millions, and paved hundreds of kilometers of roads. His chief opponent is Rixi Moncada, who says Fidel Castro is her idol. Normally, the smart people of Honduras, would reject her, and elect Tito Asfura, but the Communists are trying to trick the people by running a third Candidate, Salvador Nasralla. Nasralla is no friend of Freedom. A borderline Communist, he helped Xiomara Castro by running as her Vice President. He won, and helped Castro win. Then he resigned, and is now pretending to be an anti-Communist only for the purposes of splitting Asfura’s vote. The people of Honduras must not be tricked again. The only real friend of Freedom in Honduras is Tito Asfura. Tito and I can work together to fight the Narcocommunists, and bring needed aid to the people of Honduras. I cannot work with Moncada and the Communists, and Nasralla is not a reliable partner for Freedom, and cannot be trusted. I hope the people of Honduras vote for Freedom and Democracy, and elect Tito Asfura, President!
Muchas gracias por el apoyo Presidente @realdonaldtrump.
Este 30 de noviembre, estamos firmes para defender nuestra democracia, nuestra libertad y los valores que hacen grande nuestro país.
¡Honduras, vamos a estar bien!
Honduras no está estancada por “mala suerte” ni por un enemigo abstracto llamado “neoliberalismo” o “imperialismo”. Está atrapada en un equilibrio político-económico donde el poder se sostiene a través de clientelismo, captura del Estado y destrucción de la confianza inversora: instituciones débiles, reglas que se cambian según convenga al grupo en el poder e incentivos a vivir del Estado en vez de producir. Eso reduce inversión, innovación y crecimiento de largo plazo.
La política dejó de ser competencia de ideas para convertirse en un mercado de rentas. El “talento” más valorado no es el técnico, sino el político: saber a quién llamar, a quién presionar y a quién comprar. La retórica se envuelve en palabras nobles “pueblo”, “refundación”, “justicia social”, “defensa de la patria” mientras el presupuesto se maneja de forma discrecional, los programas sociales son opacos y las licitaciones se hacen a la medida.
El mensaje implícito a la economía productiva es brutal: no conviene invertir en reglas, conviene invertir en conexiones. Los empresarios que compiten con eficiencia y riesgo, no con favores, quedan en desventaja frente a la oligarquía político-empresarial. El costo económico es claro: menos inversión extranjera directa, más prima de riesgo país, mayor costo del crédito y fuga de talento que migra porque aquí el mérito vale menos que el carnet del partido.
La izquierda clientelista dice que el problema es “la empresa privada”; la derecha corrupta dice que el problema es “el socialismo”. La verdad incómoda es que ambos modelos, cuando dependen de impunidad y redes de corrupción, son versiones distintas del mismo parasitismo estatal. Un gobierno serio en términos económicos se reconoce por tres cosas: respeto creíble a la propiedad privada y a los contratos; reglas fiscales responsables y transparentes; e instituciones de control que investigan y sancionan incluso a sus propios aliados. Sin eso, todo lo demás es propaganda.
Honduras no puede seguir financiando clientelismo y despilfarro con deuda y parches tributarios. Cada punto de déficit alimenta mayor riesgo soberano, encarece el refinanciamiento de la deuda y reduce el espacio para invertir en salud, educación e infraestructura de verdad. El populismo de izquierda o de derecha ofrece soluciones mágicas: subsidios generalizados, amnistías fiscales recurrentes, aumentos de gasto rígido sin fuente sostenible de ingreso. Eso estabiliza votos en el corto plazo y destruye solvencia en el mediano.
Una agenda económica responsable exige decisiones impopulares: ordenar el gasto empezando por el gasto político improductivo, profesionalizar la administración pública, evaluar programas sociales con datos y abrir la economía a competencia en vez de proteger monopolios amigos del poder. La verdadera justicia social no se logra entregando bonos con logo del gobierno, sino con seguridad jurídica para que se creen empleos formales, sistemas tributarios simples e inversión sostenida en capital humano.
El problema no es “Estado grande vs. Estado chico”, sino Estado capturado vs. Estado funcional. Un Estado capturado reparte privilegios; un Estado funcional garantiza reglas. La economía crece cuando los agentes creen que las reglas valen más que los apellidos. Por eso, el criterio central al evaluar cualquier candidatura no debería ser el color de la bandera, sino preguntas concretas: ¿tiene independencia frente a las estructuras corruptas tradicionales? ¿Ha vivido de un sistema clientelista o lo ha denunciado? ¿Tiene incentivos alineados con limpiar el Estado o con seguirlo ordeñando?
Cada período que Honduras pasa bajo gobiernos atrapados por redes de corrupción y clientelismo es tiempo perdido de crecimiento e instituciones más fuertes.
La pregunta central debería ser: ¿quién está mejor posicionado para romper ese ciclo y construir un Estado que deje de estrangular al que produce y empiece a protegerlo?
Punto final a las excusas, mediocridad, y el amor al dinero fácil.