No pierdas la fe. No dejes de confiar. Mírate. Date cuenta de lo fuerte que eres y del poder que tienes. Has pasado por un montón de cosas, tal vez varias que no merecías, pero siempre te sobrepusiste. Las heridas te hicieron abrir los ojos y ahora puedes ver las cosas hermosas que tiene la vida. Mereces ser muy feliz.
Cada paso, por pequeño que parezca, te acerca a la vida que sueñas. No subestimes el poder de tus decisiones, porque cada una construye el camino que te llevará a tu mejor versión. Cree en tu proceso, avanza con intención y recuerda que incluso en los días lentos estás creciendo.
“Así que tengan cuidado de su manera de vivir. No vivan como necios, sino como sabios, aprovechando al máximo cada momento oportuno, porque los días son malos.”
🙏🏻 | Efesios 5:15-16