Algún día, tus ojos verán eso que tanto le pediste a la vida, eso que tanto le pediste a Dios. Sigue trabajando en ti, en tu vida, en tus sueños. Tú eres tu mejor proyecto.
Un hombre sin dinero culpa al jefe, a la economía y al sistema.
Un hombre disciplinado culpa a su sueño, su alimentación, su concentración y sus habilidades.
Una diferencia muy grande.
Eres como tratas a tu mamá, como tratas al vigilante o al mesero, eres la sonrisa que le regalas a un extraño, la promesa que cumples, el "ven yo te ayudo", el "discúlpame si te hice daño". Eres lo que eres cuando nadie te ve. Eres todo lo que das.
no es el detalle, es el gesto, el acto. El momento exacto que pensaron en ti y pensaron hacerte sentir feliz, querido y valorado.
Crecer también es notar lo que hay detrás del obsequio, las intenciones, en lo simple está lo más valioso, la atención y lo presente que te tienen