Hoy amanecí con poca energía pero como todos los días acudiendo a mi deber, al volver a mi casa exhausto por el sol me doy cuenta que la vida una vez más es injusta.
La gente que obligó a sus empleados a ir a trabajar hoy tienen dañado el botoncito de la empatía. Un día “libre”, pagado, para estar con sus familiares, sin el terror de transitar por la calle, por barrios peligrosos, UNO! ¿No?
No puedo leer una noticia más en esta red social. Definitivamente debes estar emocionalmente estable para informarte de lo que pasa en Ecuador, de lo contrario te haces daño.