📣 Lista la tarea del Presidente: mismos resultados
1️⃣ Presidente, hice el gráfico en tasas reales y da lo mismo: las tasas que llevan dos años subiendo son las de la deuda del Gobierno, mientras la tasa real del Banco de la República se queda alrededor de 3%-4,0% todo el 2024 y 2025. La de los TES llega al 8,0%, al igual que la deuda hipotecaria, ambas mucho antes de que el Banco subiera tasas. O sea, incluso con su ajuste, el problema fiscal del Gobierno es el que hoy les encarece como nunca la vivienda a los hogares colombianos.
2️⃣ Ahora, usted pide que cambie el gráfico, pero deja claro en el 80% de su respuesta que el problema sí es la sostenibilidad fiscal, solo que no sería culpa suya, sino de las cortes, del Congreso, de los gobiernos pasados, de las mayorías duquistas, de la oposición y de las élites. Es decir: de todo el mundo menos del Gobierno.
3️⃣ Pero la realidad es esta: Colombia nunca había vivido un episodio así, con riesgo país disparado e incumpliendo la regla fiscal dos veces seguidas. La crisis fiscal de Brasil, que sus ministros decían que aquí nunca iba a pasar, terminó repitiéndose en Colombia y llevándonos a tasas del 14% hoy.
4️⃣ Vale la pena repasar ese manejo ministerial. El primer ministro, según usted, no le avisó del subsidio a los combustibles, lo que es extraño porque igual el subsidio se quedó todo el gobierno. El segundo calculó ingresos mal por 80 billones. El tercero, un académico heterodoxo, lo sacaron porque pidió reducción de gasto. Y el cuarto rompió la regla fiscal y es el que hoy nos financia a estas tasas cada semana.
5️⃣ Sobre las reformas negadas que usted afirma son el verdadero problema fiscal: primero, usted sí recibió caja de dos reformas aprobadas, la última de Duque y la primera suya. Cerca de 23 billones en 2023 y 22,7 billones en 2024. Pero supongamos que le hubieran aprobado las otras: usted recibió un déficit de 5,3% en 2022, y aun con reformas aprobadas el déficit de 2024-2025 habría sido de 6,5% y 5,8%. Mucho peor que lo que recibió. Y ese número de 2025 es un espejismo, porque lo lograron aplazando 28 billones en pago de intereses, equivalentes a dos reformas tributarias. Sin eso, el déficit habría sido de 7,3%. O sea, en este gobierno nunca salimos de pandemia.
6️⃣ Terminemos hablando de inflación. En el mundo y en la región ya cayó hace tres años, y en Colombia nada que baja del 5%. Otro récord será que, desde que logramos la meta del BanRep en 2010, este será el único gobierno en incumplir la meta durante cada uno de sus cuatro años. Y en la región solo le ganamos a países extremos como Cuba.
En conclusión, el gráfico confirma lo mismo: el deterioro de la deuda pública terminó subiendo las tasas hipotecarias en términos reales, y no la tasa del Banco de la República. Y este es el primer gobierno en la historia del país (excepto Duque en el 2020) que toma el camino fácil: cuando se enfrentó al reto de una caída de ingresos por desaceleración económica, decidió no recortar el gasto y buscar culpables.
🧠 Para hablar de la deuda del gobierno uno puede no saber de economía, finanzas o matemáticas… pero no de las tres al mismo tiempo.
1️⃣ Matemáticas:
Una deuda de 300 billones en tres años, asumiendo que el BanRep debía haber bajado 2% más sus tasas, implicaría un costo —por culpa del BanRep— solo de 11 billones de esos 300.
2️⃣ Economía:
Las emisiones del gobierno en 2023 se hicieron a tasas similares a la inflación, así que el BanRep no tuvo nada que ver. Ya no son 11, sino 7 billones.
3️⃣ Finanzas:
Durante todo el 2024 el BanRep sí bajó tasas, pero las emisiones del gobierno se desplomaron por riesgo fiscal. Ya me quedan 4 billones. En 2025, las tasas del gobierno se disparan muy por encima de la del BanRep, por romper la regla fiscal dos veces —a fines del 2024 y a mediados del 2025—.
👉 Ya me quedan 0 billones por el BanRep.
Es lunes por la mañana, y dos traders, Carlos y Beatriz, se encuentran frente a sus pantallas, mirando el mismo gráfico de acciones de la empresa tecnológica Bananas Locas S.A. 🍌
Carlos, que ha desayunado un batido de proteínas con extra de optimismo, ve el gráfico y piensa: «Hmmm. Esto es más alcista que las esperanzas de jubilación de un milenial que acaba de descubrir las criptomonedas». Ha notado un patrón de velas que parece una escalera hacia el cielo.
Mientras tanto, Beatriz, que se ha levantado con el pie izquierdo y se ha quemado la lengua con el café, mira el mismo gráfico frunciendo el ceño. «Esto se va a desplomar más rápido que mis esperanzas de unas vacaciones este año», piensa, fijándose en una resistencia que parece infranqueable.
Carlos, emocionado, llama por teléfono a Beatriz y le dice: «¿Estás viendo ese rebote? ¡Es la señal! Voy a comprar tantas acciones que me van a hacer el CEO de la empresa».
Beatriz voltea los ojos tan fuerte que casi puede ver su propio cerebro. «Carlos, ¿estás ciego o es que tus gafas de sol de 'trader exitoso' te están nublando la vista? Eso no es un rebote, es el último estertor antes de que esto se hunda como el Titanic».
Ignorando las advertencias de Beatriz como si fueran los términos y condiciones de una app, Carlos invierte todos sus ahorros en Bananas Locas S.A. Mientras tanto, Beatriz abre una posición corta tan grande que podría cubrir el Gran Cañón.
Al final de la jornada, el mercado decide moverse lateralmente, dejando a ambos traders rascándose la cabeza y cuestionando sus decisiones de vida.
Carlos mira su cuenta, que ahora tiene menos ceros que su motivación y murmura: «Bueno, siempre puedo vender alguno de mis riñones, ¿no?».
Beatriz, por su parte, contempla su pantalla con una mezcla de alivio y decepción: «Supongo que el apocalipsis financiero tendrá que esperar hasta mañana. Qué fastidio».
Y así es como dos personas pueden mirar el mismo gráfico y llegar a conclusiones tan diferentes como si estuvieran viendo obras de arte abstracto en un museo después de unas copas.
Llegas a tu jornada de trading con ciertas expectativas. Así que buscas desesperadamente la evidencia que necesitas para justificar esa operación que tanto deseas.
¿Por qué?
Porque ves lo que quieres ver. Es como ir al supermercado con hambre: todo parece una buena idea.
Comienzas con una expectativa particular y luego buscas operaciones que se ajusten a ella.
Lo que deberías hacer es comenzar la jornada con la mente abierta, con varias hipótesis. Deja que el mercado te diga qué hipótesis está desarrollando.
Es como escuchar a alguien hablando en otro idioma: te esfuerzas por entender su mensaje, no por imponer el tuyo.
Cuando no estés seguro de qué hacer, despeja tu mente y escucha al mercado. Tarde o temprano captarás el mensaje.
Repito: puedes ver lo que quieras en el mercado. La clave está en superar ese deseo.
Te sorprenderá lo que puedes observar cuando llegas al mercado con aceptación, no con expectativas.
Abrazos, HyenUk
PD) Me gustaría saber si te ha gustado este post, si es así, un like o un re-post sería de gran utilidad para mi.
Gracias
Bien extraño apropiarse de la subida de la bolsa… cuando la única acción que el gobierno sí administra es la que no sube. Enhorabuena, para los empresarios que manejan el resto del mercado bursátil colombiano.
@ToroDeArena Y el que no lo crío, que ahora dirá ese no es mi amigo que dice a respecto? Ahhh es que se me bloqueó el teléfono y no puedo utilizar la red social X 🤔
@paulabolivar@ToroDeArena Hay una persona experta en este país en dejar camiones nuevos y viejos tirados en parqueaderos, claro como no suda ni una gota para comprarlos 🙈