Gracias por ese partidazo histórico ante Holanda. Gracias por esa goleada inolvidable ante Túnez. Gracias por esa fase de grupos en la que terminaron invictos. Y gracias por dejarse todo hasta el último segundo ante Brasil. El sueño no se cumplió, pero emocionaron al planeta entero. Y no olvidemos que lo hicieron sin Mitoma, sin Endo, sin Minamino y sin Kubo. Respeto total al equipo de Hajime Moriyasu. HONOR A LA SELECCIÓN DE JAPÓN.