Aprendiz de intereses variados, colecciono estampillas y cactus, tomo café dulce, te amargo y cerveza ácida. Algunos me llaman Pancho. Uso humita a veces. Raro.
Here’s the setlist from yesterday’s festival set at @TheBritFestUK in Cheshire - thanks everyone!
Next up for us will be our headline tour of Australia & New Zealand, which kicks off this Wednesday in Christchurch, NZ.
https://t.co/aRq5vk7N7r
Celebrating Bernard Herrmann born June 29, in 1911 – American Composer and Conductor.
The Devil and Daniel Webster, The Man Who Knew Too Much, Vertigo, North by Northwest, Psycho, Citizen Kane, The Ghost and Mrs Muir, The Day the Earth Stood Still, Jane Eyre 1943.
#botd
SKMT | dig 🌕
Aoneko no Torso
from Smoochy (1995)
by Ryuichi Sakamoto
Listen: https://t.co/wFHx5gnro3
The version of "Aoneko no Torso" on Smoochy was performed by electric piano, violin (Everton Nelson), and cello (Jaques Morelenbaum). Sakamoto included it out of a conviction he held while making the album that minimal chamber music was the purest vehicle for his compositions at the time. The piece was later re-recorded on the album 1996 (1996) with electric piano replaced by acoustic piano and the same core members intact.
The title translates as "Blue Cat's Torso," its imagery rooted in the tradition of Surrealist painting, evoking the visual language of René Magritte.
Smoochy was Sakamoto's most ambitious attempt at accessible pop, continuing the direction set by Sweet Revenge (1994). He later reflected that he believed he had made his most purely pop record, yet neither the label nor the public received it as such.
The working titles considered during production tell the story of his intent: Satie, Chopin, Reggae, Morricone. Sakamoto was a composer who absorbed music history broadly and transformed those influences into something distinctly his own. The album carries elements of classical, cinematic, and sophisticated pop, sung across multiple languages. Sakamoto had a distinct philosophy about his own voice: not the expressive delivery of a vocalist, but what he called "Composer Singing," a quality he identified in Antonio Carlos Jobim, Burt Bacharach, and Van Dyke Parks. A voice that carries something notation alone cannot.
Its chamber trio arrangements pointed forward to 1996, while its embrace of Brazilian music anticipated the celebrated Casa (2001).
Aoneko no Torso remained part of his live repertoire in piano arrangement into his final years.
#skmtdig
#skmtnews
#ryuichisakamoto
#smoochy
#aonekonotorso
Estoy soñando con que entre los nuevos descubrimientos aparezcan los textos exotéricos de Aristóteles, su comedia, más tragedias de Sófocles, algún diálogo desconocido de Platón, algo que no conozcamos de Epicuro, una obra completa de Heráclito o de cualquier presocrático.
Durante años nos repitieron que el futuro era aprender a programar. Que las humanidades eran adorno. Que filosofía, ética y derecho eran cosas lentas para un mundo que iba a vivir de datos, código y velocidad. Pero ahora ocurre algo revelador: los grandes laboratorios de inteligencia artificial están contratando filósofos. No porque se hayan vuelto románticos, sino porque descubrieron que la pregunta más difícil ya no es técnica.
El problema ya no es si una máquina puede escribir, diagnosticar, conducir, resolver, vigilar o decidir. El problema es desde qué idea de verdad, daño, libertad, dignidad y responsabilidad lo va a hacer. Una IA no contesta desde el vacío: trae una arquitectura moral escondida. Puede privilegiar eficiencia sobre derechos, seguridad sobre privacidad, obediencia sobre criterio, propiedad sobre igualdad. Y cuando esa lógica entra a tribunales, hospitales, escuelas, bancos o gobiernos, deja de ser software: se vuelve poder.
Por eso este debate es gigantesco. La pregunta brutal no es si la IA va a pensar por nosotros. La pregunta es quién va a decidir cómo debe pensar. Porque si empresas y gobiernos empiezan a diseñar “constituciones invisibles” para máquinas que ordenan nuestra vida, sin transparencia, sin control democrático y sin responsabilidad jurídica, no estaremos frente al futuro: estaremos frente a una nueva forma de autoridad, más rápida, más elegante, más opaca y mucho más difícil de combatir.
https://t.co/YgYG0iUZrw
La sala capitular del monasterio de San Antonio El Real de Segovia se cubre con un artesonado octogonal a modo de cielo dorado.
En él observamos las armas de Enrique IV 🏰🦁, promotor de la construcción del edificio como pabellón de caza, y de la reina Juana de Portugal.
Cuando leo conspiraciones, no niego q alguien por ahí tiene tiempo, fuerza y voluntad para perseguir un objetivo, Pero en general, creo que la gente apenas planifica su vida, y mucho de su pasar es solo devenir. Creen ustedes q alguno asiva a andar queriendo afectar la de otros?
Nuestros antepasados en la Colonia querían que Santiago mantuviese sus bosques ya en 1549 y para eso el Cabildo acordó que el que fuese sorprendido cortando árboles sin dejar "horca y pendón" tuviese una multa, dejo también las especies que eran comunes en esos años.