La propuesta constitucional del Presidente @joseantoniokast en su discurso sobre seguridad fue: ¿ignorancia, incomprensión lectora o manipulación informativa de marketing? 👇🏽
@Senado_Chile@Camara_cl
LA ESTRATEGIA DEL SILENCIO
Cuando un gobierno se dispara en los pies, sólo queda observarlo.
En un país donde la realidad se deshace como un castillo de naipes mal barajado, el gobierno de José Antonio Kast ha logrado, con una eficacia casi pedagógica, lo que parecía improbable: convertir la torpeza en doctrina y el error en política pública. No es que se equivoquen —eso sería humano—, es que insisten en hacerlo con una convicción casi estética, como si el tropiezo fuese una forma superior de coherencia.
Mientras tanto, la oposición, ese actor históricamente adicto al micrófono, ha descubierto el poder terapéutico del silencio. Se ha vuelto contemplativa, casi zen. Observa. Espera. Respira. Porque, claro, hay una máxima que aquí se ha elevado a estrategia: no interrumpas a tu adversario cuando se está equivocando. Y este gobierno, generoso en desaciertos, ofrece material inagotable.
El inicio fue digno de una tragedia sin épica: un país “quebrado”, una caja vacía, un relato de emergencia que se desinfló con la velocidad de un globo en manos de un niño impaciente. Luego vinieron las rectificaciones, esas confesiones tardías que no corrigen el error, sino que lo certifican. Porque en política, retractarse no es enmendar: es protocolizar la torpeza.
Pero el problema no es un desliz aislado, sino una coreografía persistente del error. Seremis que no alcanzan a memorizar el nombre de su cargo antes de dimitir por problemas de probidad. Funcionarios que aterrizan en puestos estratégicos no por mérito, sino por militancia, como si la lealtad partidaria fuese un sustituto funcional de la competencia técnica. La administración pública, en ese sentido, parece haberse transformado en una pasarela donde desfila la improvisación con credencial.
Y así, entre renuncias exprés y nombramientos que desafían cualquier estándar profesional, se instala una sospecha más inquietante: no es que falte talento, es que sobra torpeza. Como si gobernar fuese un ejercicio menor, una práctica amateur donde el costo del error siempre lo paga otro.
En paralelo, las vocerías se enredan en su propio laberinto. Explican mal, corrigen peor y, en el intento de aclarar, oscurecen. Cada intervención pública se parece más a un borrador que a una declaración, a un ensayo fallido que jamás debió salir a escena. Y sin embargo, sale. Una y otra vez.
En ese contexto, la oposición no necesita construir un relato: le basta con observar cómo el oficialismo dinamita el suyo. No hay confrontación porque no hay necesidad. No hay debate porque no hay contraparte sólida. Es, más bien, un espectáculo unilateral donde el error se reproduce sin resistencia, como un eco que se niega a extinguir.
La política chilena, entonces, adquiere una fisonomía peculiar: un gobierno que se corrige a sí mismo a punta de tropiezos y una oposición que entiende que, a veces, la mejor intervención es la abstención. No por virtud, sino por conveniencia estratégica.
Como en esas pichangas de barrio donde el consejo es simple y brutal —“no lo marques, se marca sólo—, el gobierno avanza tropezando con su propia sombra, mientras al frente alguien, con inusual disciplina, decide no interrumpir el espectáculo.
Y así, en esta extraña coreografía de errores y silencios, el protagonismo no lo tiene quien habla más fuerte, sino quien se equivoca con mayor constancia. Porque cuando el poder convierte el error en rutina, el silencio deja de ser ausencia: se transforma, elegantemente, en una forma superior de inteligencia.
@MisColumnas
DÉFICIT FISCAL
Un relato alarmista que vale la pena aclarar.
La afirmación del futuro ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, de que el mayor déficit fiscal de lo previsto confirma que estamos en una “emergencia económica”, instala un relato de urgencia extrema sobre las cuentas públicas chilenas. Sin embargo, desde un análisis técnico serio, calificar un déficit fiscal de 2,8% del PIB., como una emergencia, constituye una exageración conceptual que no resiste contraste histórico ni comparado. Hoy aparecen nuevas declaraciones que sería un 3,5%, lo que mueve bastante poco la aguja. Y no es que se quiera minimizar el hecho, sólo hay que precisar y aclarar.
Partamos por lo esencial: un déficit fiscal no es, por definición, una anomalía. Es una herramienta normal de política pública, especialmente en contextos de desaceleración económica o ajuste de ingresos. En la OCDE, el déficit promedio de los países miembros se ha situado en torno del 4% al 5% del PIB en los últimos años. Es decir, Chile, con un déficit cercano al 2,8% o 3,5%, se ubica bastante por debajo del promedio de las economías desarrolladas, no por encima. Países como Estados Unidos, Francia, Italia o el Reino Unido operan con déficits estructuralmente mayores sin que ello implique, automáticamente, una “emergencia económica”.
En Europa, el propio marco fiscal de la Unión establece un umbral de referencia del 3% al 3,5% del PIB como nivel aceptable de déficit, y hasta el 4,5% al 5% como manejable. España, por ejemplo, cerró recientemente con cifras similares a las chilenas y no ha activado discursos de colapso fiscal. En América Latina, el panorama es aún más claro: el déficit promedio regional ha rondado entre el 3,5% al 4,5% del PIB, con países como Brasil, Colombia o México mostrando desequilibrios mayores al chileno en distintos ciclos, sin que ello haya significado insolvencia estatal.
La historia reciente de Chile también desmiente el alarmismo. Durante el último gobierno de Sebastián Piñera, el déficit fiscal alcanzó cerca de 7,7% del PIB, forzado por la pandemia. Fue un desequilibrio extraordinario, ampliamente superior al actual, y aun así no desestabilizó la economía, no quebró la credibilidad fiscal ni comprometió el acceso a financiamiento. El país mantuvo su institucionalidad, su mercado de deuda y su estabilidad macroeconómica.
Además, Chile sigue contando con una fortaleza clave: Las exportaciones, especialmente el cobre, han experimentado valorizaciones relevantes que fortalecen la posición fiscal intertemporal del Estado. La deuda pública, aunque mayor que antes de 2019, continúa siendo moderada en comparación con economías OCDE que superan holgadamente el 100% del PIB, donde la de Chile ronda el 41%, cifra que según S&P, Moody’s y FITCH sitúan el riesgo país de Chile como el segundo menor de Latam y una deuda pública bajo el promedio para un país en vías de desarrollo. JP Morgan, establece que para países emergentes como Chile, un endeudamiento aceptable sin afectar su riesgo país, debería estar cercano al 50% o 55%, considerando además que los países desarrollados de la OCDE superan el 80% como cifra aceptable.
En este contexto, hablar de “emergencia económica” no es un diagnóstico técnico, sino una estrategia discursiva. Busca instalar anticipadamente un escenario de crisis para legitimar recortes presupuestarios y ajustes que, sin ese relato, serían políticamente más difíciles de justificar. Confundir deliberadamente magnitudes, omitir comparaciones internacionales y exagerar riesgos no contribuye a un debate fiscal serio.
La política presupuestaria exige rigor, proporcionalidad y honestidad intelectual. El alarmismo, en cambio, solo sirve para tensionar artificialmente a la opinión pública. Y eso, viniendo de quienes administrarán el país, sí es verdaderamente preocupante, y por cierto, inaceptable. Pero considerando, que dicho alarmismo viene de un ministro que sólo sabe de colusiones, quizás sea simplemente, ignorancia.
@MisColumnas
Hilarante momento de #DetrasDelMuroCHV cuando se burlan del ejército de bots de Kast, sacó ronchas en su comando.
No se les vaya a apretar el botón de retuit.
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@LIDERcl no puede ser que en Lider Macul, haya que esperar más de 30 minutos para comprar cecinas. Un sólo chico atendiendo y más de 12 personas esperando
@MuniNunoa He tratado de comunicarme por distintos medios sin tener respuesta. En calle Los Avellanos casi llegando a Exequiel Fernández han ido a dejar escombros y hay quienes tb han dejado basura. Por favor retirar antes que se convierta en un microbasural
Plaza Zañartu llena de cursos jugosos todo el día. No se puede venir tranquilo con nuestros hijos. Inspectores municipales y Carabineros hacen vista gorda
A propósito de los 50 años del golpe de estado y la petición de cerrar el duelo por sectores políticos, les dejaré un hilo con algunos datos acerca de los detenidos desaparecidos en Chile. 👇🧵
Queríamos saludar a todos los padres en este día, pero nacieron antes que nosotras, así que creemos que referirnos a hechos que no vivimos, que no conocemos en detalle no tiene sentido.
@hsalvadorcl hola. He tratado de comunicarme con Mesa Central y OIRS y es imposible. Necesito saber el horario de visitas a paciente hospitalizado en sala Dr. Torres Boonen. Saludos