💚 Aitor Ruibal es el Betis de la posguerra. El ejemplo perfecto del manquepierda. Un tipo que salió del barro. Que picó piedra hasta llegar a la élite. Nadie le regaló nada. Todo se lo ha ganado él. Sacrificio. Entrega. Corazón. De extremo, delantero o lateral. El soldado ideal.
Hoy se ha visto claro como reacciona el equipo ante el "run run" y las pitadas, y como lo hace cuando se le empuja y se da todo en la grada.
El jueves, pase lo que pase durante los 90 minutos, tenemos que tener claro que es lo que hay que hacer.
Victoria para soñar. Hay que reventar este jueves el Benito Villamarín para ganarle al Valladolid y dar un paso más en el objetivo de conseguir amarrar esa plaza europea.
Este Betis es para disfrutarlo.
Este Betis es para ilusionarse.
Día de confirmar que lo del jueves fue un cambio de dinámica de resultados. Día de reconciliación entre grada y equipo y devolverle la magia al Villamarín.
Hoy es día de Betis, Betis y más Betis. Mañana de levantarte sin voz pero con la satisfacción del deber cumplido.
Aitor Ruibal ha confesado que ha jugado hoy con gripe y asma. Quién lo diría. Nadie lo notó. Qué ejemplo de compromiso. Se deja el alma en el campo. Siempre. No se cansa de correr. El peleón que todo entrenador desea. Con él, el Betis iría a la guerra en chanclas y con cuchara.