Reconocer lo que tienes también es una forma de honrar tu camino, de entender que incluso en lo simple hay algo valioso sosteniéndote. Tal vez no siempre lo notas, pero hay mucho en ti y a tu alrededor que es un regalo.
A mí me gusta ser como soy; un poco alejada de todos, directa cuando toca, con cara de seria. No soy de hablar con cualquiera, ni de andar encajando donde no quiero estar, y la verdad es que así estoy tranquila y en paz.
El afán de obtener todo rápido, te frustra. La frustración es una ladrona de energia, visión y fe; te altera la percepción y te lleva a la equivocación.
Ten paz!
El tiempo de Dios es perfecto.
Cuídate de quien se ofende rápido por cosas pequeñas. No es sensibilidad. Es una forma de control. Te enseñan que cualquier comentario tuyo puede provocar drama. Y poco a poco dejas de hablar como hablabas.
No saben que hermosa sensación cuando te tiran un estado buscandote problemas y tu ni respondes, y ni caso le das porque te da igual lo que te diga esa persona y sigues con tus cosas porque tienes cosas más importantes que hacer antes que perder el tiempo con una persona triste
Hay comportamientos que no necesitan explicación ni discusión. Cuando alguien cruza ciertos límites, no hace falta hablarlo todo: basta con tomar distancia. A veces, la forma más clara de responder es alejarte y cuidarte.
Normalicemos NO perdonar, ni sentir empatía, ni pena por aquellas personas que no pensaron en nosotros mientras hacían cosas que sabían que nos iban a doler.
Yo también tengo un pasado triste y no lo uso como excusa para ser una persona de mierda.