» encuentro mil dólares o algo. Toma—se acerca al más alto y le coloca el andrajo en la mano, parsimonioso—. Ahí lo llevas. A todo esto, ¿tú quién eres?
—Bah, no te preocupes—dice, sacándose del bolsillo del pantalón un pañuelo sucio y arrugado. Nadie sabe cuánto tiempo lleva ahí metido, pero le basta para quitarse la mancha.
—Pfft, bueno—se encoge de hombros—. No soy supersticioso, pero soy un poquito "sticioso". A ver si me »
—Ahah… Bien, admito que no fue la aportación que más pudo haber ayudado.
Gato. Niño gato sombra. Esa actitud solo la puede describir así o como de Fred.
—Dicen que son de buena suerte por lo raro que es que te ocurra. ¿Tal vez andes cargado de ella?
Técnicamente, no ha dicho nada. Pero ahora sí que lo va a flipar.
—Anda, ¿no me digas? ¡No lo había pensado!—exclama, realzando su sarcasmo tanto como puede—. Y yo aquí planteándome irme a dormir con el mojón pegado a la cabeza.
» El aura chisporroteó con energía, levantando pequeñas ráfagas de aire a su alrededor.
Gumball comenzó a elevarse unos centímetros sobre el suelo. Y en algún punto del proceso... Sí. Su pelo se había vuelto áureo.
Se incorporó como buenamente pudo, llevándose ambas patas a la zona lumbar antes de echarse hacia atrás. Su espalda respondió al instante.
¡Cric-crac! ¡Cronch!
Una cadena de chasquidos recorrió su columna, era como si alguien estuviera partiendo un buen puñado »
—¡Toma, qué suerte! ¡Agárrala, que no escape!
No obstante, apenas terminó de implorar aquello, fue testigo —y víctima— de que Gumball se precipitase desde el tejado hasta el suelo, quedando el tanuki justo debajo de su compañero.
—Ay.
Por si fuese poco, la paloma se...
▼
» aquella suciedad.
—¡𝗩𝗔𝗠𝗢𝗦 𝗔 𝗔𝗖𝗔𝗕𝗔𝗥 𝗖𝗢𝗡 𝗘𝗦𝗔 𝗣𝗔𝗟𝗢𝗠𝗔!
Su voz estalló con un eco extraño, duplicándose, no, triplicándose en el aire. Al mismo tiempo, una luz dorada empezó a brotar a su alrededor. Primero tímida, luego cada vez más intensa. »
Su mirada se queda prendida, con curiosidad, en lo que para él no es más que un palo mágico. Frunce el ceño y, tras un momento, responde.
—Espera, espera... ¿solo por eso?—arruga el hocico—. Eso es un poco racista, ¿no?
ᅠㅤ
⸻Pues claro que no sabes, tú no lo conoces.
Con un gesto de obviedad en su rostro, comenzando a dar vueltas alrededor de el, analizándolo con su tech-bō.
⸻Digamos que es azul y bastante imperactivo como tú.
ᅠㅤ
—Bueno, no exactamente. También hay gatos normales... En plan, domésticos—un leve escalofrío le recorrió la espalda. Cada vez que veía a un gato comportarse como un animal cualquiera, se le removían las entrañas. Era una sensación rara, como si fuese algo que un crío de su »
❛A qué te refieres.ᐣ En tu mundo, los gatos son de cualquier color y hablan. Suena como una dimensión bastante complicada. No voy a pretender que en la mía todo es normal, pero la mayoría de nosotros solo somos humanos❜.