¿Quién filtró esta información falsa y con qué finalidad? 🚨
No existen denuncias de familias haitianas por sus hijos. Al contrario, han sido las propias familias quienes han manifestado su preocupación por la situación. La propia Contraloría, en su preinforme, no habla de delitos, sino de una grave desarticulación administrativa.
Este preinforme era conocido por el Gobierno desde abril. Sin embargo, tras su filtración en junio, se generó una alarma pública que derivó en la creación de una fuerza de trabajo especial y la designación de una ministra para encabezarla. Si el Ejecutivo conocía el contenido real del informe, surge una pregunta inevitable: ¿por qué no aclaró oportunamente los hechos y permitió que se instalara una especulación que terminó generando confusión y alarma en la ciudadanía? 🤔
Violenta detención de abuelito que estaba vendiendo mandarinas en Curicó.
Ese Chile que no hace nada con quienes se coluden, eluden impuestos y se aprovechan de beneficios sociales cuando tienen millones en sus cuentas.
@aguas_andinas Al parecer hay rotura de matriz en Departamental con Santa Albina, en San Miguel. Empresa fue informada por vecinos, nadie ha venido aún, ¿estarán esperando que se haga un forado?
@baradit Que buen trabajo de la PDI, para destapar un tongo y un distractivo para pasar la cuchufleta de la Megareforma o de la destrucción del estado!. Que miserable es la derecha chilena 🇨🇱!.
Kast debería invitar a Boric a la cuenta pública para que explique el plan de seguridad.
Claramente estan improvisando. Su campaña tenia una serie de supuestos planes que no eran más que minutas comunicacionales y esloganes.
Está claro que el unico proposito de este gobierno es bajarle los impuestos a los ricos. El resto son metáforas.
URGENTE: Nuevo revés para el gobierno, el Ministerio de Salud confirmó la renuncia del seremi de Valparaíso, Aldo Ibani, tras cuestionamientos por su idoneidad, formación y trayectoria laboral. Su nombramiento duró solo días.
El Gobierno del presidente @GabrielBoric trabajó arduamente para controlar la inflación tras la pandemia. El alza de las bencinas de @joseantoniokast implicará automáticamente 1 punto extra de inflación en solo un mes. El trabajo de 4 años destruído en 12 días.
#NoFueConMiVoto
¡Qué irresponsables!
Traspasar todo el costo del alza de los combustibles a las familias chilenas.
Y más encima el ministro Quiroz lo reconoce: camioneros tendrán que traspasarle sus costos a la gente, porque no hacen milagros.
Al final eran ellos los que trajeron la emergencia.
GRAVE
¿Ustedes sabían que otro decreto que retiró Kast fue el de la última etapa de la ciclovía que va por la Alameda desde exposición hasta pajaritos?
Aquí lo explica @Orrego 👇
Que digan la verdad! Pido al presidente Kast que ordene que se digan las verdaderas razones, por qué la ministra Steinert exigió la salida inmediata de la subdirectora nacional de la PDI, jefa y pieza clave en la lucha contra el Crimen Organizado. Están desmantelando la institución. Algo huele mal.
Una mujer intachable y con enormes aciertos en su función clave y crítica. No solo se comete una tremenda injusticia sino que se interrumpe una función esencial para el país; y por lo que se va conociendo, no hay ninguna razón que lo justifique.
No son un gobierno de emergencia: son la emergencia.
Chile tiene instrumentos para enfrentar crisis de este tipo, pero Kast ha preferido traspasar el costo al bolsillo de todo Chile.
No hay plata, salvo para aumentar sus remuneraciones y reducir los impuestos a los más ricos.
CARTA ABIERTA A LA MINISTRA DE SEGURIDAD.
Trinidad Steinert. @MinSteinert
Presente:
Señora Ministra,
He leído con atención —y no sin cierta perplejidad— su reciente declaración en la prensa, en la que afirma que tiene una ambiciosa misión: “La de recuperar el Estado de Derecho”. La frase, de apariencia solemne, tiene sin embargo un inconveniente mayor: presupone la pérdida de aquello que, en rigor, no se ha extraviado.
Resulta inquietante que una autoridad encargada precisamente de resguardar el orden institucional sugiera, siquiera retóricamente, que Chile ha dejado de ser un Estado de Derecho. Porque si tal premisa fuese cierta, no estaríamos ante un problema comunicacional, sino ante una ruptura estructural de la República. Y, como usted bien sabe —o debiera saber—, las palabras en política no son inocuas: configuran realidad, orientan percepciones y, en no pocos casos, erosionan confianzas.
Conviene entonces precisar conceptos, no por pedantería académica, sino por responsabilidad institucional.
El Estado de Derecho no es una consigna aspiracional ni un eslogan de campaña; es un principio estructural de organización del poder. Supone, entre otras cosas, que la ley es superior a la voluntad de quienes gobiernan, que los poderes del Estado se encuentran separados y equilibrados, que los derechos fundamentales son exigibles y que las autoridades actúan dentro de marcos jurídicos previamente establecidos.
Si Chile no viviera bajo estas condiciones, usted no estaría ejerciendo su cargo en virtud de normas vigentes, los tribunales no fallarían conforme a derecho, y la oposición —incluyendo a quienes discrepan de usted— no podría expresarse libremente sin temor a represalias institucionales. La evidencia empírica, señora Ministra, desmiente su afirmación con una contundencia que no requiere mayor elocuencia.
Es cierto que existen desafíos en materia de seguridad, cumplimiento de la ley y eficacia del sistema. Nadie razonable lo discute. Pero confundir deficiencias operativas con ausencia de Estado de Derecho es, en el mejor de los casos, una imprecisión conceptual; en el peor, una estrategia discursiva que tensiona innecesariamente la legitimidad institucional.
Porque decir que se “recuperará” el Estado de Derecho implica insinuar que actualmente impera la arbitrariedad, que la ley ha dejado de regir o que los derechos fundamentales se encuentran suspendidos. Y esa descripción, además de inexacta, es peligrosamente cercana a los diagnósticos que, en otras épocas y latitudes, han servido de antesala para justificar excesos que luego todos lamentan. Los chilenos tenemos 17 años de nuestra historia reciente fragmentada por una ruptura institucional que eliminó el estado de derecho, luego, ni en broma.
Chile, con todas sus imperfecciones, mantiene vigentes sus instituciones, sus tribunales, su marco constitucional y su sistema de garantías. El Estado de Derecho no es perfecto —nunca lo es—, pero existe. Y precisamente por existir, puede y debe perfeccionarse, fortalecerse y hacerse más eficaz. Esa es una tarea legítima. Pero no requiere ser dramatizada como una reconstrucción desde las ruinas.
Cabe entonces preguntarse: ¿se trata de una confusión conceptual o de una licencia retórica? Si es lo primero, le convendría revisar las definiciones. Si es lo segundo, quizás valga la pena recordar que la sobreactuación institucional suele tener costos más altos que beneficios políticos.
La ciudadanía espera de sus autoridades claridad, rigor y prudencia. Sobre todo cuando se habla de los pilares que sostienen la convivencia democrática. El Estado de Derecho no se invoca como una promesa de campaña ni se ofrece como si fuese un bien perdido en una vitrina vacía. Se ejerce, se respeta y, en todo caso, se fortalece.
Afortunadamente, señora Ministra, en Chile no hay nada que “recuperar” en ese sentido. Lo que sí hay —y con urgencia— es mucho que mejorar.
Atte.,
Un ciudadano que aún confía en que las palabras importan.
@MisColumnas