Hay una antigua frase japonesa que dice: “Ya sea una máquina, una casa o una relación, el mantenimiento siempre es más barato que la reparación”.
Lo que no se mantiene, se termina perdiendo.
me di cuenta que lo que cura no es el contacto cero, ni el tiempo, ni siquiera la terapia, lo que en realidad te cura es aceptar tus sentimientos, dejarlos existir, saber lo que merecés y que no necesitás superar al 100% las cosas para vivir una vida feliz y tranquila.