yo nací para el amor romántico, las comidas familiares en domingo, los besos, el tiempo de calidad, estar acostado en el pecho de la persona que amo, TODO ESO
“LO MANEJASTE MUY BIEN”
No, no lo hice, me volví loco, perdí mi chispa, sufrí en silencio, no pedí ayuda, me rompí solo, llevaba una sonrisa que mentía mejor que cualquier máscara. No lo manejé, lo sobreviví, porque no tenía otra opción.