Quizá el desafío universitario más importante de esta década no será tecnológico, sino profundamente humano. Preservar la capacidad de imaginar, dudar, interpretar y pensar críticamente en una época que premia la velocidad por encima de la reflexión.
https://t.co/kKrBGDa88t
@warkentin admirable el estómago que tienes y el temple para no decirle todas las cosas poco lindas que todo tu auditorio quería decirle a la senadora Mariela.
@asilascosasw@warkentin Ese señora se merece todo lo bueno y malo que le tenga que ocurrir, así como ella lo dejó la decisión de esas vidas “a la ley” que su futuro político se lo deje a los votantes… al final, se hará justicia
La verdadera brecha del futuro no será solo económica, sino cognitiva
Mientras unos acumulan capital de atención y pensamiento profundo, otros se ahogan en chatarra mental viral
La desigualdad cognitiva se hereda por entornos y hábitos Provocador, pero necesario
💜 En el marco del #8M: “Cuidados, gerofeminismos y diagnósticos para la igualdad”
📅 Jueves 12 marzo 2026
🕚 11:00 h
📍 Sala 2 Pablo González Casanova, IIS-UNAM.
Transmisión en vivo: YouTube @canaliisunam
✨ Evento gratuito | Se entregará constancia
Las revistas académicas nacieron para difundir conocimiento en el siglo XVII, pero el afán de lucro, el 'yo te cito, tú me citas’, aumento de envíos, la falta de incentivos para la revisión y la avalancha de IA generativa acabaron con ella.
🔗 https://t.co/IrxIfaTtQI
👉 “Primero muere la lectura, luego el conocimiento y después la ciencia. Es la ‘Desilustración’.” Un futuro donde importa más opinar que aprender. ¿Estamos entrando en esa era?
https://t.co/uaK46HSokm
https://t.co/JHjbJ0bHzM
Lo que estamos viendo no es una discusión sobre libros de texto ni un desacuerdo pedagógico. Es algo más profundo: un funcionario en activo de la SEP que, desde dentro del Estado, convoca a organizar comités ideológicos para presionar a su propia institución, acusándola de “abandonar el obradorismo”. El conflicto ya no es entre gobierno y oposición, sino dentro del propio gobierno: quién manda en la educación, la ley o la lealtad política; la política pública o la militancia. Cuando se sustituye el debate educativo por la lógica del “nosotros contra ellos”, la escuela deja de ser un espacio de formación y se vuelve un campo de batalla.
El problema de fondo no es la palabra “privatización”, repetida como consigna sin pruebas, sino la idea de que la educación debe someterse a principios ideológicos innegociables y a “contrapesos” construidos fuera de la institucionalidad. “Refundar la SEP” no se hace con chats ni con comités de pureza política, sino con reglas, evidencia, pluralidad y respeto al Estado de Derecho. Lo verdaderamente peligroso no es disentir, sino convertir la educación pública en un instrumento de poder, donde pensar distinto se castiga y la pedagogía se subordina a la fe política.
Cinco horas de fila, en el frío, para obtener una cita médica dentro de cinco meses. Pacientes con cáncer, posoperados, adultos mayores. No es una falla aislada: es un sistema que convirtió el derecho a la salud en una prueba de resistencia. No te niegan la atención; te la difieren hasta vaciarla de sentido.
Nos dijeron que íbamos rumbo a un sistema de salud como el de Dinamarca. Hoy, en hospitales públicos de México, la atención no se decide por urgencia médica sino por quién puede madrugar, aguantar de pie, volver otro día y no rendirse. No hay priorización clínica: hay filas. No hay gestión: hay desgaste.
Lo verdaderamente grave es el silencio. Desde octubre no había agenda, se citó a todos el mismo día y nadie explicó nada. Cuando el Estado administra la salud con filas y opacidad, el derecho deja de ser derecho y se vuelve suerte. Y un país donde la salud depende de la suerte no se parece a Dinamarca: se parece al abandono.