te costó levantarte, te costó tener ganas, te costó querer y te costó poder, pero ahí vas, todos los días, disimulando, tratando de que nadie se entere de la batalla que hay en tu cabeza.
Este año me he estrellado varias veces contra la misma pared y le estaba echando la culpa a la pared 🤡🤡🤡🤡🤡🤡 la culpa es mía por seguir caminando en esa dirección. Que no te pase.