Soñé que era el pianista de Juan Luis Guerra en uno de sus conciertos.
A menos que llueva café en el campo, nada podrá superar el conciertazo que di hoy.
Vi a un señor que se bajó de su bicicleta cuando un perro le empezó a ladrar en la calle.
Por un momento la imagen me transportó a la infancia, a cuando eso pasaba más y lo notábamos más. Me pareció tierno el evento y tierna la memoria.
Y ya: eso es todo el tuit.